El mensajero de los dioses no lleva ya recados: los cobra. Ocho de cada diez palabras del mundo pasan por su mano.


La corporación-planeta hermana de Marte

Mercurio S.A. es una de las corporaciones-planeta reunidas en el culto de los Errantes, hermana y par de Marte dentro de esa familia de mundos que norman lo que se hace en la New York platónica. Como toda sociedad anónima errante, compite en la superficie y converge por debajo en el ideal común del orden regulado; su órbita, entre las cuatro, es la de la palabra.

Dueña de las comunicaciones

Lo que Mercurio posee es el habla del mundo. La corporación es dueña de cerca del ochenta por ciento de las comunicaciones —las redes por las que corren las noticias, las voces, las órdenes—, de modo que casi todo lo que la ciudad-mundo dice y oye pasa por sus manos. Fiel a su nombre, el mensajero de los dioses se ha vuelto el propietario del mensaje: quien controla ocho de cada diez palabras controla, en buena medida, lo que el mundo cree.

La torre volada

El destino de Mercurio arrastra un eco antiguo. Su torre es volada en un atentado —la sede de la corporación de las comunicaciones cayendo en llamas—, y en esa caída resuena, inconfundible, la memoria de las torres gemelas que en este mundo nunca cayeron: aquí, la ciudad que evitó su herida fundacional la revive en la torre del mensajero. Tras el atentado se manifiestan los Centurianos, la comunidad que despierta al calor de la estatua de Centurión cuando esta cobra vida y marcha hacia los escombros de Mercurio.


Vínculos

  • Errantes — el culto corporativo del que Mercurio es una de las cuatro órbitas
  • Marte_SA — la corporación-planeta hermana dentro de los Errantes
  • Centurianos_MYM — la comunidad que se alza tras el atentado a su torre
  • Centurion — cuya estatua-Centinela marcha hacia la torre volada
  • New_York_Platonica — la ciudad-mundo cuya palabra Mercurio posee