Presentación

Hay una ventana. El archivo no dice dónde está, ni de qué habitación es, ni quién la abrió: dice que hay gente vinculada a ella, y que esa gente está repartida por mundos que no se tocan. Es lo único que se sabe con certeza, y alcanzó para que alguien formulara con ella el deseo más grande de la gesta.

El deseo se preparó durante semanas. No es un dato de color: un deseo mal dicho se cobra en la letra chica, y la mano que llevaba a Adam lo sabía y se tomó el tiempo. Cuando por fin lo dijo, no pidió poder, ni salida, ni venganza, ni oro. Pidió memoria: «Deseo que todos nosotros, quienes estamos vinculados a la ventana, recordemos por qué estamos acá». Es un deseo de segundo orden —no cambia el mundo, cambia lo que los vinculados saben del mundo— y por eso es el único que en este archivo no le salió mal a nadie.

Lo que vino después fue la recuperación de la memoria y la convergencia. Adam empezó a ser llamado por su nombre entero, Adam Auroarian, y recordó lo que era suyo: el diamante robado, y su conexión con el archidemonio de la locura, el poder y el rechazo. Recordó también, antes, la escena que lo define: la serpiente que no era malvada —salida de la montaña, asentadora del conocimiento, ofreciendo simplemente la posibilidad de ver la verdad— y él rechazando el fruto. Era la manzana de Adán, y Adán dijo que no. Recordar por qué estaba ahí fue, para él, recordar que había elegido no saber.

Y con la memoria recobrada, hizo lo único que quedaba por hacer: se fue. No lo capturaron, no lo derrotaron, no lo redimieron. Tomó a su compañero, porque no podía estar solo, y cambió de plano. La imagen que el archivo conserva de esa partida es una imagen ferroviaria y absurda y exacta: se fue en tren, para ver si se iba de todos los mundos. Nadie sabe si el tren llegó. El archivo tampoco lo pregunta: la gesta de los Buscadores siguió abajo, en la piedra, y arriba quedó una ventana con menos gente asomada.

Queda el nudo, que es lo que hace de esto una entrada y no una anécdota. La ventana vincula mundos, y los vinculados no se conocen entre sí ni saben de qué lado están mirando. En un mundo que es una gema con un millón doscientas mil almas adentro, velado por capas y plataformas superpuestas, una ventana no es un mueble: es la forma en que las capas se dejan ver. Y el deseo que se formuló con ella no preguntó qué hay del otro lado. Preguntó por qué estamos acá — que es la pregunta que un archivo total de escritura no puede contestar, porque él solo registra que estuvimos.

Ver también


Capa interna [R]

No diegético; el dispositivo de la mesa, fuera de la lectura pública.

  • Ref.: S16, apertura. Verbatim del consolidado: «El Máster abre recordando la decisión de Adam al ir en tren para ver si se iba de todos los mundos, y que eso tuvo que ver con la utilización de un deseo. Lee sus notas: [la misma mano] formula el wish con la perspectiva de alguien que ha estado pensando durante semanas: Deseo que todos nosotros, quienes estamos vinculados a la ventana, recordemos por qué estamos acá». Y a continuación: «Adam Auroarian —mirá cómo te empiezan a llamar— recuerda el robo del diamante de Atera de Guarixis [¿grafía?], y recuerda su conexión con Asmodeus… Entonces Adam dice me voy: Plane Shift a Dark Sun, y se lleva consigo a Suiden (no podía estar solo). Y Adam desaparece del infierno: no es capturado, no es derrotado, simplemente elige marcharse». Antecedente citado en el mismo recap (S11, sesión individual): la serpiente de Agoria [¿nombre?] que ofrece el fruto del conocimiento y Adam rechaza — «era la manzana de Adam».
  • Cero jugadores reales: el consolidado nombra al jugador («Agustín formula el wish…»); el cuerpo dice «la mano que llevaba a Adam», conforme a la regla dura. El elenco del consolidado lo registra como «Adam/Agustín (el wish de la ventana)».
  • Retirado del cuerpo (mecánica/meta): wish, Plane Shift, el setting de destino (Dark Sun), «War World de 1940» y «construye realidades iguales en Antiterra» — todo eso es capa de sistema y de cruce de settings; el cuerpo conserva solo el gesto diegético («cambió de plano», «se fue en tren»). Asmodeus se diegetizó a «el archidemonio de la locura, el poder y el rechazo», que es la fórmula que usa la propia fuente.
  • Huecos reales: la fuente no dice qué es la ventana, dónde está, ni quiénes son los vinculados además de los presentes. El cuerpo lo declara como hueco y no lo rellena. Suiden [¿grafía?] aparece una sola vez y sin ficha; no se lo enlazó.
  • Cotejo D 🆕: responde al ítem «la ventana y los deseos (S16)» de COTEJO_ARDIS_VALA.md, marcado allí (ORO) en las anclas trans-gesta de S16: «La ventana vincula mundos; la recuperación de la memoria y la convergencia como motores trans-gesta».
  • Nota de continuidad: «Adam Auroarian» es también el nombre que S16 pone en juego para leer a Cal-Adán («Cala, Adán… ¿sos un primer hombre?»). Los dos hilos del primer hombre corren en la misma sesión y en direcciones opuestas: uno se va de todos los mundos; el otro se queda y se vuelve señor de uno. No se forzó la identificación: la fuente no la hace.
  • Sistema: AD&D 2ª edición.

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