
Jequima es otra de las personalidades de Shibuya: el intermediario, la faceta que concierta los encuentros con los contactos del mundo real. Donde Kimi es frivolidad y el verdugo es acero, Jequima es puente — la voz que negocia, agenda y abre puertas para que las demás caras del referente lleguen a donde tienen que llegar. En un cuerpo que aloja a treinta, alguien tiene que atender la puerta.