Estados Unidos

Antes de acercarse a esa frontera, viajero, revisá tres veces tus papeles. Allá arriba nadie cruza por linda cara: se entra con «pasaporte en regla», «más una razón de estadía», y con la aduana verificando que «no están ingresando ningún tipo de material ilícito». Tres requisitos, ni uno menos. Y si pensás que corriendo hacia el sur se borra una causa, seguí leyendo.

El territorio bajo las trece estrellas

Es «el lugar que está bajo el comando de las trece estrellas principales», y también se lo nombra Nueva América. Contra lo que uno espera de una potencia de aduanas y Marshalls, es «un lugar bastante natural»: «uno piensa que no y en realidad tiene… hay mucha naturaleza, mucha vegetación». Eso es todo lo que el ojo del archivo alcanzó a ver del interior. Ni una ciudad nombrada, ni un camino, ni un río con nombre: verde abundante y punto. El resto del país, para este cronista, es un mapa en blanco con una franja bien dibujada abajo.

La franja de abajo: la frontera

Limita al sur con México, y esa línea no es un trazo muerto: es una frontera activa y transitada, con «lado de México» y lado propio. La ley no se detiene en el borde — existen con el vecino «tratados de extradición y pactos de devolver prisioneros o fugitivos», de modo que el fugitivo que cruza no escapa: se posterga. Todo el aparato es una sola máquina: la frontera, el pasaporte, la razón de estadía, la revisión de contrabando y los pactos de devolución trabajan juntos para que nadie entre sin causa declarada ni se pierda hacia el sur.

En terreno, la máquina tiene brazos: figuras con poder de arresto, como el Marshall — se registra uno que detuvo a un grupo entero, él solo. Para ese hombre de placa, lo que sostiene el orden social «es Estados Unidos y las fronteras». Palabra suya, no ley escrita del territorio; pero da la temperatura de la casa.

La mano que usa y descarta

El gobierno no se limita a sellar pasaportes. Hay un episodio que el archivo conserva a media luz: «fueron los que agarraron y utilizaron a ese grupo y después les explotaron la salida y los querían matar». Un gobierno que capta gente, la emplea para un fin propio, y cuando el trabajo termina intenta borrarla. Quiénes eran, cuándo fue, para qué los usaron — el archivo no lo dice. Pero el patrón queda anotado: en este país, servir al poder no garantiza salir vivo del encargo.

Huéspedes que nadie invitó

En su suelo se han establecido los dragones oscuros — «los dragones oscuros están en Estados Unidos de América. Lamentablemente». Ese lamentablemente dice más que un tratado entero. En qué región anidan, si el gobierno los tolera, los oculta o los combate: nada de eso está fijado. Lo cierto es que la presencia de semejantes huéspedes convierte al país en escenario de un problema que ninguna aduana revisa y ningún Marshall arresta.

El pleito atlante

Hay una versión que corre por otro carril. Un atlante sostiene que «la constitución de Estados Unidos es la de Atlántida, es una copia nuestra», emparentando el orden legal yanqui con el reino atlante — ese donde «estado y sociedad es una sola cosa porque este estado es un estado de armonía y de pureza». Este cronista lo consigna como lo que es: afirmación de un atlante, orgullo de escuela, no hecho establecido del mundo. Que cada quien decida si el sello de las trece estrellas lleva agua salada debajo.

Advertencias del cronista

Anoto lo que el archivo no me deja afirmar. Qué son «las trece estrellas principales» — gobierno, orden celeste, casa noble — nadie lo explicó. Si Nueva América es sinónimo exacto o una parte anexa del territorio, la cita admite ambas lecturas y yo no voy a elegir por ella. Del grupo usado y descartado no hay nombre, fecha ni encargo; incluso la frase «les explotaron la salida» llega con eco dudoso por los registros. Y del interior del país, insisto: ni una localidad, ni población, ni moneda, ni idioma. Un estado que se conoce entero por su borde. Cómo conviven en un mismo suelo el aparato de fronteras más celoso de la región y los dragones oscuros instalados adentro — esa es la pregunta que este mapa deja abierta, y que ningún pasaporte en regla responde.

Véase además: México · Marshall


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.