Entidad de globos iridescentes

Tres nombres tiene, y los tres dicen lo mismo desde tres bocas: la Puerta, que es el paso; la Llave, que es lo que lo autoriza; y taul, «el prolongador de la vida», que es lo que el paso otorga a quien lo cruza. Este cronista los copia juntos porque juntos se dijeron, y porque separarlos sería fingir que se entiende más de lo que se entiende. Lo que sigue es exégesis de una potencia, no retrato de un monstruo: sin ella el camino entre los planos no se abre.

De su forma, que no es forma

«Aparece como un conglomerado de globos iridescentes siempre fluctuantes que fluyen unos dentro de otros y revientan.» No hay contorno que dibujar ni medida que anotar: los globos se atraviesan, se funden, estallan sin pausa, y «a veces parece tener 10 metros de diámetro, a veces alcanza 150». El tamaño no es medida sino fluctuación. De sonido, de olor, de textura, el archivo calla — y este cronista sospecha que el silencio no es descuido de los testigos sino condición de la cosa.

La lógica es una sola, y conviene enunciarla: una entidad que «existe con todo el tiempo y el espacio» no necesita moverse — necesita ser atravesada. De ahí el conglomerado sin borde que fluye dentro de sí mismo; de ahí que su culto sea de videntes y no de guerreros.

De su asiento y del primer contacto

Es una sola, no una especie: siempre se la nombra en singular. Sus «dominios habituales» están en mundos y tiempos distantes, no en la tierra; a la tierra viaja. El primer contacto se estableció «más allá de la constelación de Aldebarán, en el plano de los sueños», mediante «un gancho lanzado» — así, con esas palabras, y nada más: el plano de los sueños fue el medio, Aldebarán la seña, y del que lanzó el gancho no quedó nombre ni fecha. Más allá de esa referencia estelar y onírica, la ubicación de sus dominios queda sin precisar.

Del culto y de su precio

La adoran magos y brujos, y solo ellos llegan a ella: no es potencia corriente ni accesible. A sus adoradores les concede el poder de ver otros planos; su tercer nombre promete además la prolongación de la vida — aunque si eso describe un efecto real sobre los cuerpos o solo un epíteto, el archivo no lo establece. Su ubicuidad no es un don que ejerce sino una condición de lo que es: tiene el poder de «viajar a los planos hasta cualquier tiempo y espacio, puesto que existe con todo el tiempo y el espacio».

El trato tiene precio y tabú. Queda registrado el peligro de que caiga el velo y sobrevenga «la locura y la destrucción de los que tienen tratos con él». Qué es el velo, y qué lo sostiene mientras no cae, nadie lo dijo. El culto es, pues, de doble filo: habilita la visión y grava la cordura, y el mismo paso que prolonga la vida puede arruinar al que lo cruza.

De su otra cara

Porque la Puerta se atraviesa en dos sentidos. Manda sobre diversos monstruos de mundos distantes, y en esa relación intervienen regalos y el camino — el mecanismo exacto no está fijado, y la sintaxis del testimonio está rota en el punto preciso donde diría quién da qué a quién. Y cuando ella misma viaja a la tierra, lo hace «con el fin de destruir y saquear». Cómo se articula el abridor de caminos con el saqueador que los recorre en sentido inverso, los hechos no lo resuelven; este cronista se limita a consignar que ambas caras se predican de la misma cosa.

Advertencias del cronista

Copio con reservas, y las declaro. El nombre taul llegó por una boca deformada — «aunque la forma correcta no le sería tan albur», se dijo, y esa frase misma es prueba de cuán maltrecho llegó el dicho —: no doy el nombre por fijado. De los adoradores, hay quien leyó «pagos» donde aquí se escribe «magos»; la enmienda es probable, no cierta. Qué destruye y saquea en la tierra, y con qué frecuencia viaja, se pierde en una frase que no se deja leer («como tabular un tiempo y lugares lejanos»). Del gancho del primer contacto no sabemos la mano ni la hora. Y advierto por último que todo esto proviene de un interludio del Narrador aún no ratificado por la tradición: el lector prudente lo tome como noticia reciente, no como doctrina asentada.

Véase además: Plano de los sueños · La tierra


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.