Antigua
Es la más peligrosa de todas las locaciones a las que se puede llevar a una compañía. Que el que zarpe lo sepa antes de soltar amarras, no después. — advertencia asentada en los registros, sin firma
Derrota
Isla del Caribe, «toda rodeada de agua», en la vecindad del Triángulo de la Bermuda —tan en su vecindad que el barco que fue hacia ella «se metió» en el Triángulo—. Los itinerarios la sitúan «dentro de las Barbados» según una mención, y a la vez la nombran «Antigua y Barbuda»; si es pieza de un archipiélago o isla separada, los pilotos no se han puesto de acuerdo y este cronista no zanja pleitos ajenos.
Las distancias también son materia de disputa entre escuelas de navegación. Una versión cifra la travesía de Antigua y Barbuda a Tortuga en 200 millas —«no es tan cerca»—, un par de días de navegación por aguas turquesas. Otra cifra el viaje a la isla en «unas 60 millas náuticas, un poco más», sin declarar desde dónde. O miden trayectos distintos, o alguien contó mal; el mar no ha querido aclararlo.
La isla, de afuera hacia adentro
Antigua se lee en anillos. El exterior es playa y acantilado —acantilados «no demasiado lejanos»—, agua turquesa, lugar de desembarco. Entre los acantilados, en el medio, una «ceja de selva» que hacia adentro se convierte en «esta jungla tremenda»: jungla densa e importante, donde una banda puede descansar, con desniveles y «algunas zonas más rocosas» hacia el centro. Del sitio de desembarco al paso montañoso del otro lado median 13 millas de jungla tropical: la jungla es el obstáculo que separa las dos costas.
Crece conífera además de flora tropical; consta que así era en el año 1790. A lo lejos, hacia el sur, se ve el poblado.
El claro del meteorito
En el corazón de la masa vegetal se abre un claro grande, cicatriz de un impacto: hace décadas cayó un meteorito, hizo incendio, y aunque la vegetación se ha regenerado, el claro sigue ahí. Único terreno abierto del interior, fue por eso mismo campo de las peores contiendas: ahí ocurrieron «algunas de las batallas más terribles que tuvieron en la isla de Antigua». La herida geológica y la herida bélica son el mismo lugar. Quiénes se batieron y contra quién, el archivo no lo dice.
El viento manda
El clima gobierna la isla. Se le teme al huracán, y hay huracanes que viajan desde Antigua hacia el occidente. La parte del sur es más habitable porque no le pegan los vientos, y por eso ahí está el poblado: la gente vive donde el viento la deja. Geología, vegetación y poblamiento responden a una sola causa encadenada —meteoritos que abren claros, jungla que los cierra, vientos que empujan a la gente al sotavento—.
La puerta
Antigua «resultó ser la puerta a la posibilidad de sacar» un mundo sumergido —Atlántida—, y se la nombra como posible portal a Atlantia; los triángulos de estos lugares son el mecanismo por el que ese mundo puede emerger. La isla queda fuera de la égida directa de las plataformas, y sin embargo es el escenario fijado del final de su juego: «sabemos el espacio, dónde va a ser: que es en la antigua». Puerta a lo hundido, sede del desenlace, y peligro máximo declarado: tres funciones que en otros lugares estarían repartidas, aquí concentradas en una sola isla. La compañía estuvo ahí dos jornadas seguidas.
El Pacto de la Antigua
Existe, y quedó nombrado tres veces hasta fijar la forma: «Pacto de la Antigua se llama esto». Quiénes lo pactan, qué obliga, si es ritual, tratado o lugar: nada de eso consta. El nombre está; el contenido, no. Hay además un poema en las notas que nombra a Antigua junto a Iron Mountain; el vínculo geográfico entre ambas es especulación, y el texto del poema no ha llegado a estas manos.
Advertencias del cronista
Que el lector navegue con cautela por lo que sigue, porque son aguas sin sondar. No se sabe quién es la «guardiana de Antigua», mencionada al pasar, ni qué guarda. El poblado del sur no tiene nombre, tamaño ni traza conocida. La advertencia de máximo peligro no se fundamenta en hecho alguno: se declara y nada más, lo cual quizá sea la forma más honesta de la advertencia. No consta si los impactos de meteoritos, el Triángulo y la puerta al mundo sumergido son un mismo fenómeno o tres cosas distintas que la isla junta por casualidad. Y falta por entero la mecánica del portal: qué lo abre, cuándo, y si interviene cierto eclipse del que se habló con voz demasiado dudosa para asentarlo aquí como cierto.
Véase además: Iron Mountain — nombrada junto a Antigua en el poema de las notas.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.