“No me lo quites… sin él no soy nada…” — El brillo dorado del objeto seducía sus ojos febriles. Los otros aprendices intentaron calmarlo, pero no hubo caso.

Presentación

Aprendiz de Delgrante, el que se aferró a el Artefacto tras la catástrofe de Palia y no quiso soltarlo pese a los ruegos de sus compañeros. La obsesión lo fue consumiendo: se encerró con el objeto, miraba a todos con desconfianza, “ya no era el mismo”. Sobrevivió al ataque a MorvandorAdimanto lo descolgó de la horca entre las llamas—, pero siguió cabalgando aterrado, incapaz de separarse del poder que lo mataba.

Huyó con el Artefacto al Monte Quilán, donde su amigo el cazador Fristan lo escondía. Allí Starco lo alcanzó y lo degolló; su sangre fue lo primero que bebió el Artefacto en esa noche de tormenta.

Notas

Taimo es el caso ejemplar de los objetos endemoniados que vuelven locos a sus dueños, según advierte Ariadna. Su collar de perlas doradas —gemelo menor del Artefacto, igualmente inmune al fuego— pasa a manos de Adimanto.

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