Delgrante cargaba un cilindro chato y ancho con un capuchón metálico puntiagudo. Su mano se clavó en la punta y la sangre se convirtió en densos vapores rojizos. — “¡Váyanse o morirán!”

Presentación

Hechicero ilustre de Torregrises, dueño de una de las torres del perímetro urbano que dan nombre a la ciudad. Aventurero retirado para tener familia y gozar de su fortuna; aliado de la Sagrada Orden, a la que cambiaba reliquias arcanas de la Era Anterior por conocimiento élfico. Tiene mujer e hijo de cinco años, además de hijos mayores de otras mujeres.

La alianza terminó cuando algo malo le sucedió: cayó bajo la influencia de el Artefacto —un cilindro con una aguja central que parecía vivo—. En los rosedales de Palia, durante un encuentro con los elfos guardianes, el artefacto se “paró” apuntando al cielo, su mano se clavó en la aguja y su voz se mezcló con la garganta de un demonio. La explosión no dejó casi cuerpos; el artefacto quedó incólume, habiendo bebido hasta la última gota de sangre. En el descenso final se lo ve viejo, desnudo, gimiendo en la planicie desolada al fondo del pozo demoníaco.

Notas

Su caída es el disparador de la misión de las “4 A”: rastrear a los aprendices que cargaban sus antigüedades y huyeron tras la catástrofe. Dietrus sospecha que fue víctima de las artimañas de los sicarios de Sabas y de las criaturas de abajo.

Ver también