Señor DeVita: ¿qué se siente estar libre después del último juicio?


El hecho fundacional de la crónica, y el titular con que Teddy se ganó el pasaje a Egipto. (escribe él mismo, y admite la exageración)

Se remataba la colección del difunto Von Petersdorf. Apenas cayó el martillo sobre una extraña daga con empuñadura de ibis, el mafioso George DeVita se acercó y la robó a punta de pistola. Teddy, rápido, le disparó una pregunta que atrajo hacia él la atención de toda la sala, y después intentó atarle los cordones entre sí para que trastabillara: no lo logró y se llevó la cara rota. Irti corrió directo contra el arma, le agarró la mano y desvió los tiros hacia el cielo raso.

En la confusión, Camille se hizo con la daga sin que nadie la viera; antes había clavado un cuchillo en el neumático del auto de fuga. El coche chocó y ardió. Cuando la policía revisó el remate, lo único que faltaba además del cielo raso era la daga. Teddy no declaró nada: en el Boston de la ley seca la policía suele estar comprada, y nadie lamentó a DeVita.


Vínculos


[R] — Capa asertórica de mesa. Evento de LDC (sesión 1). Pendiente de cotejo con el cuaderno físico C95 BIS.