Tres condenados en el cadalso, una niebla oportuna, y el rostro del verdugo hundido en plomo hirviendo: así empezó todo.

Presentación

Es la ejecución fallida que enciende la revuelta y da comienzo al arco parisino de los libertadores (Place Royale, París, 1717 A.D.A.). El rey Luis XV, niño, estaba ausente — agasajaba al zar Pedro el Grande de visita —, y sobre el patíbulo iban a supliciarse tres reos, “libertarios republicanos”. Infiltrados entre los ayudantes del verdugo y cubiertos por una niebla oportuna, los libertadores liberaron a uno de los tres condenados; en el tumulto, un falso Barbazul — el patrón que se había disfrazado para el golpe — hundió el rostro del Verdugo Mayor en plomo hirviendo, y el Gran Inquisidor quedó farfullando, mudo. La multitud se agitó; desde la Bastilla dispararon culebrinas y cañones; un hombre con mandoble fue empalado por los piqueros “como revolucionario en un palo de mayo”; y un cuervo espectral salió volando de la niebla — nadie vio que una mujer se había transformado.

De los tres reos, dos fueron recapturados y llevados a la Bastilla; el necromante Steve_Reyes, señalado por haber sido el último visto junto al falso Barbazul, fue arrestado y torturado en la estrapada, hasta que el veto real del espía Ganíbal cortó el interrogatorio (ver Torre_de_Heva y la órbita de la Bastilla). El rescate deja instaladas las tensiones de todo el arco: la cofradía de ladrones de las alcantarillas cargando la culpa de los muertos, la retractación pública del verdugo frente a Notre Dame por venir, y el Póker de Hostias como próximo umbral. París quedó revuelta; el juego, por comenzar.

Vínculos

Apariciones

  • París, 1717 A.D.A. — la ejecución fallida y sus secuelas inmediatas (arresto de Steve Reyes, redención del verdugo).

Casas del ciclo · ⛓ 🜂 Una ejecución que sale mal es la primera piedra de una revolución: la niebla que salva a un reo, el plomo que desfigura al verdugo, el cuervo que huye. Antiterra empieza sus grandes ciclos siempre en un cadalso, porque su libertad y su muerte nacen del mismo tablado. — glosa del archivero del Plata.