“La daga, señorita Colbert. O el profesor aprende a volar.”


El depredador de la suite

Diplomático y coleccionista franco-germano, germanófilo, millonario con conexiones a ambos lados de la frontera que pronto encenderá Europa. (escribe Teddy) Cincuenta y tantos, sienes plateadas, nariz de halcón, una roseta de la Legión de Honor en la solapa y ojos grises de hielo. Lo describían como un Johnny Depp con bigote malvado. Su escenografía lo dice todo: un cocodrilo del Nilo joven flotando en una piscina interior, al que acaricia con una fusta; cabezas de chacal montadas; y, bajo una campana de vidrio, la cabeza preservada de Mata Hari“la última espía que intentó engañarme”—, advertencia dirigida a Camille.


Métodos

Chantajeó a Howard Carter para asegurarse acceso a la daga. Su expedición —cobertura de Gunther Roeder— no excava: saquea y sella. Tiene a Monteverdi colgado de los tobillos sobre siete pisos de vacío para extorsionar a Camille, y lo desbarata Teddy con la mentira maestra: la daga, jura, ya está en manos de Lady Carter. Morand —que reconoce a un mentiroso porque lo es— se traga el engaño porque es demasiado bueno, y suma al trío a su tren hacia el sur. Su destino queda ambiguo al cierre: la guerra estalla en el desierto y la crónica no lo entierra. Su sombra sobrevive en Hans.


Vínculos


[R] — Capa asertórica de mesa. NPC de LDC. El nombre aparece en las fuentes como Morand y Moran; se fija Paul Morand (eco del escritor-diplomático francés homónimo, germanófilo). Pendiente de cotejo con el cuaderno físico C95 BIS.