Pablo — el Viajero Temporal Primigenio

“De aquí parte cada hora. A aquí vuelve cada hora cuando deja de servir.”

En el centro exacto del círculo zodiacal del Palacio del Tiempo: figura encapuchada de manto largo, rostro en sombra completa, un reloj de arena sostenido a la altura del pecho en la mano derecha; los granos del reloj fluyen hacia ambos lados a la vez, no caen. A su espalda, el engranaje mayor del Palacio del Tiempodisco enorme de cobre antiguo grabado con doce sigilos zodiacales y ciento veinte sigilos menores—; bajo sus pies, la rueda calendaria del cosmos —gigantesca, plana, dividida en doce sectores con figuras simbólicas en piedra—. A los costados, las dos ciudades simétricasTorregrises al fondo izquierdo, Torreluces al fondo derecho, ambas vistas desde lejos.


Este Pablo no es el Paulus de Alejandría del archivo común —astrólogo del siglo IV, sufí en formación, cronista activo—. Este Pablo es anterior: figura primigenia que el archivo akásico nombra como el primer viajero del Tiempo que sobrevivió al primer viaje. Si el Paulus del archivo común es repetición, este es el original: el cronista, en su versión arquetípica, antes de ser cronista de algo y cuando todavía era posibilidad de ser cronista de todo.

La hipótesis que el archivo del Plata sostieneArkos la transcribió en una glosa larga que el archivero del Plata copió apartees que el Paulus alejandrino, el Pablo de Torregrises, y todos los Pablos del cosmos compartido son ecos de éste. Pablo Primigenio fundó el Palacio del Tiempo no como edificio sino como dispositivo: se paró en el centro del círculo zodiacal y dejó caer el primer grano de arena. Lo que cayó hacia ambos lados a la vez se llamó, después, Tiempo.


No se le conoce voz. El archivo akásico conserva sus gestos, no sus palabras; la cronomancia académica lo cita como hipótesis fundante sin pretender ya identificación con figura histórica. Lo que la lámina muestra —el reloj de arena que fluye en las dos direcciones a la vezes la cifra del Pablo Primigenio: no es el que viajó hacia el futuro o hacia el pasado; es el que viajó en ambos a la vez, y por eso quedó atrapado en el centro.

Su captura es elegida. No está obligado al círculo zodiacal: está obligado al cuerpo de los Pablos. Si saliera del centro, los Pablos sucesivos cesarían; y si los Pablos cesaran, el archivo cronomántico se borraría. Por eso el archivero del Plata anota, con respeto inhabitual, que el Pablo Primigenio está oficiando una de las pocas formas estables de quietud que el cosmos compartido conoce.

[Hay viajeros que no llegan; hay viajeros que se quedan. El Pablo Primigenio se quedó porque irse era acabar con el viaje. Quietud sin descanso. — Glosa atribuida al libro V del Decadiano.]

Vínculos

Apariciones

  • Antes del Hiato — fundación del Palacio del Tiempo — primer grano hacia ambos lados a la vez
  • Continuo akásico — oficio de quietud en el centro del círculo zodiacal
  • Glosa de Arkos sobre la hipótesis Primigenio-Paulus — fuente doctrinal mayor