“Su viejo sueño de una iglesia surgida del pueblo, cumplido doscientos años después y contaminado.”

Presentación

La seguridad de la Florencia teocrática la ejercen los interfectores: una secta-policía de verdugos con hachas, pantalón de cuero negro, camisolín y capucha. Patrullan bajo estandartes marcados con letras griegas —la patrulla Ro, la de Cristo, es la más famosa—, y sus primeros iniciados salieron del gremio de los leñadores de Florencia, los mismos hombres durísimos de las colinas de donde brotó Domingo y su caravana de máscaras negras.

Su origen es carne de Luca: descienden de la cofradía-iglesia que él fundó hacia 1300 —época de güelfos blancos y negros, de Dante recitando invocaciones, del capellán francés Jean de Chalon— cuando soñaba con una iglesia nacida del pueblo. Ese sueño se cumplió doscientos años después, y se contaminó: la iglesia popular devino cuerpo teocrático de castigo. Sus diez cabecillas han tenido ascenso mítico y responden a Luca como regente. Herederos degradados de una fe fundacional, los interfectores son la sombra institucional del arco florentino: la cofradía de los pobres vuelta aparato de terror.

Vínculos

  • Luca — fundador ~1300 de la cofradía madre; su regente
  • Domingo — de los mismos leñadores-inquisidores de la iglesia de Luca
  • Florenzen — la Florencia de 1300 donde nace la cofradía original
  • Ciudades_Invisibles — la Florencia teocrática del arco italiano tardío

Apariciones

  • Ciudades Invisibles / fin de la temporada de Florencia — los interfectores como policía de la ciudad; patrullas con letras griegas; diez cabecillas míticos