
Liga de la Libertad
«Ríndanse a las fuerzas de la liga de la libertad, tenemos conocimiento de su causa, aún pueden responder por los crímenes.» — ultimátum emitido por megáfono viejo, en operación
Así habla la Liga cuando habla en serio: no con un comunicado, con un megáfono. En Earth-212 no hace falta explicar qué es. Es la academia, el cuerpo armado y la fuerza de intervención de la gente con capacidades especiales, todo bajo un mismo nombre — un nombre que atrae aspirantes de toda la Tierra y que, al mismo tiempo, «para algunos es concierto fascismo».
Lo que se ve desde la calle
Cuando la Liga baja al terreno, lo que ve el vecino es un despliegue mixto: «una cantidad de figuras con soldados que son los de la Liga de la Libertad» y, entre ellos, «un par de superhéroes ahí agarrados». Tropa regular y capas en la misma formación: la Liga no separa la fuerza militar de la fuerza superheroica, las suma. Antes de intervenir intima rendición invocando crímenes conocidos, y exige pruebas. Cómo se articula el mando entre el soldado raso y el héroe que marcha a su lado, eso nadie lo ha visto por escrito.
La academia
Puertas adentro funciona una academia con rangos —«deputies o aprendices o caretes»— y niveles de entrenamiento superiores, «muy al estilo otras instituciones». Se entra por examen: las «pruebas de la Liga de la Libertad», preguntas de dilema moral con formato «¿Qué harías si…». Se entra también por origen, porque hay un filtro de clase declarado sin pudor: hay que ser «de buena familia». Y se entra por padrino: la recomendación de un miembro acelera todo — «les puedo dar una recomendación para que entren en la academia, inclusive en niveles superiores».
Para las personas no humanas existe una cuota de admisión, que la propia institución presenta como virtud: «Somos súper inclusivos. Y nos permite llenar la cuota por el animal… Persona no humana». La ironía de la frase no necesita subrayado; el caso de Gatnik el Mono Blanco es el que la cuota tiene en mente. Con todo, pertenecer sigue siendo raro: los requisitos son «súper jodidos».
La retina
La marca de la Liga sobre el cuerpo de los suyos es la implantación de «cierta retina con nanobots»: la nano-retina. Es la tecnología que convierte a un individuo con poderes en personal orgánico —con cadena de mando, umbral de entrada y trazabilidad— y es, a la vez, el argumento central de quienes le gritan fascismo al nombre. Qué hace exactamente esa retina —si identifica, si vigila, si potencia, si todo junto— y si alguna vez se puede sacar, es una de las preguntas que Megapolis se hace en voz baja.
El nombre y su sombra
La Liga es la referencia por defecto de este mundo. Cuando alguien piensa en unirse a algo, piensa en ella —«la liga de la libertad te querés unir», «a mí me gustaría ir a la Liga de la Libertad también»—; cuando alguien piensa en un rescate, también. Define quién es un superhéroe legítimo, y su epítome, Centurión, funciona como modelo de conducta: «líder o por lo menos epítome ejemplo», dicen los registros, sin decidir cuál de las dos cosas — disputa de versiones que este cronista deja abierta.
Hay grados intermedios de lealtad. Se puede colaborar sin pertenecer: «yo solamente colaboro de manera convergente y activa con miembros de la Liga de la Libertad». Y se puede abandonar todo lo demás y quedarse solo con ella: «yo decidí retirarme de la Tierra y solamente dejar la Liga de la Libertad». Su alcance, de hecho, excede el planeta: el nombre aparece asociado a conflicto en Marte — «meterle un terrible quilombo a Marte y la Liga de la Libertad» — aunque nadie ha aclarado si eso es ocupación, jurisdicción o guerra abierta.
Los que pasaron por sus filas
- Dédalo — miembro, con rango superior dentro de la organización.
- Centurión — líder o epítome ejemplar, según la versión.
- Dr. Tomorrow — guardián del tiempo; fue miembro.
- Adrian Eldritch — mago y señor de artes arcanas; fue miembro.
- Gatnik el Mono Blanco — persona no humana, admitido por la cuota.
Advertencias del cronista
Lo que este archivo no dice, no lo digo yo. No consta de quién recibe la Liga su autoridad para intimar rendiciones y hablar de «crímenes»: si es estatal, privada o supranacional, Megapolis no lo sabe o no lo cuenta. No consta quién manda hoy —Centurión es líder o es solo el espejo donde los demás se miran—. No consta si soldados y superhéroes comparten escalafón, pago o cadena de mando. No consta qué tan grande es la cuota de no humanos, ni qué cuenta como «buena familia» en Earth-212. Y de la nano-retina sabemos que existe, que se implanta y que asusta; todo lo demás es rumor. El que quiera respuestas, que se acerque al megáfono.
Véase además: Centurión
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.