El tiempo es una sola línea, y hay quien la protege. No por bondad, sino porque romperla sería el fin de todo.
El Guardián del Tiempo
Adrian Eldritch es el Guardián del Tiempo de esta New York que no cayó: un místico de rango mayor, custodio de la corriente de la historia y de la singularidad del 9/11 que jamás ocurrió. Es de aire bowiesco y estrangesco —hay en él algo del hechicero de otra dimensión, algo del artista andrógino—, una figura que se mueve entre lo arcano y lo elegante. Su arte no es el puño ni la nave, sino el conocimiento de los planos ocultos y de las leyes que gobiernan el tiempo.
Uno de los fundadores
Eldritch no es un recién llegado: pertenece a los fundadores de la Liga de la Libertad, esa cofradía de campeones que hace de policía de la ciudad bajo el apodo de “Búhos Nocturnos”. Se sienta, por tanto, en la cúpula de la Liga —junto a figuras como Doc Monroe—, en el círculo estrecho de los que deciden. Es guardián del orden establecido, uno de los pilares místicos sobre los que se apoya el régimen de esta Tierra.
Fiel al orden, no maligno
Lo distingue de los antagonistas de la campaña un matiz importante: Adrian Eldritch no es maligno. Su fidelidad es al orden —a la integridad de la línea temporal, a la Carta Fundamental que prohíbe modificar el tiempo—, no al mal. Cuando los defensores son acusados de ser una “anomalía temporal” y perseguidos por alterar la corriente, Eldritch se ubica del lado de la ley que él custodia; pero su motivo no es la codicia ni la crueldad de un Marte, sino la convicción de que el tiempo debe permanecer intocado. Es un guardián severo, no un villano.
Vínculos
- Liga de la Libertad — la cofradía que ayudó a fundar
- Doc Monroe — con quien comparte la cúpula de la Liga
- Dédalo — otro lugarteniente de los fundadores, guardián a su manera
- Akasha — el viajero del tiempo que su orden persigue como anomalía
Capa lúdica [R]: PNJ de Never 9-11 (Mutants & Masterminds), aparecido en la sesión 9. Concepto: Guardián del Tiempo, miembro fundador de la Liga de la Libertad, místico de estética Bowie/Doctor Strange; fiel al orden temporal, no maligno.