La matriarca que Florencia llamó Donatella Donati y la Escritura habría llamado Sara: madre de un linaje oscuro que se dice venido de la reina de Saba, y de Eva por la rama que nadie reza en voz alta.

Presentación

A La Zara —a quien las crónicas florentinas dan el nombre de Donatella Donati, y los más viejos llaman Sara— el archivo la guarda como matriarca de una estirpe que se sabe a sí misma antigua y oculta. Es la madre de Varys, el güelfo negro, y de ella le viene la sangre que a él le hace brotar escamas: la de los elfos oscuros, que en la Florencia diegetizada son los güelfos negros de más hondo abolengo —un pueblo de bajo tierra y de noche, vuelto casa florentina para que la historia lo admita.

De su linaje se dice que desciende de la reina de Saba y de la casa salomónica de Axum, y que es de los “hijos ocultos de Eva” —los que no figuran en la genealogía que se reza en voz alta—. Preside un culto de posesión y trance que cose a Florencia con África y con un oriente más viejo que Roma.

Su sangre, además, la enreda con potencias muy anteriores a Florencia: por La Zara, Varys es a la vez güelfo negro de la ciudad y heredero de una estirpe que toca a Zenobia y a la Reina Oscura. Es uno de esos nudos donde la genealogía de una familia y la de un poder antiguo resultan ser la misma.

Vínculos

  • Varys — su hijo, el güelfo negro
  • los Donati — la casa florentina que le da nombre
  • Zenobia — la sangre antigua que confluye en su linaje
  • Florentinos — la gesta donde aparece su descendencia

Apariciones

  • Florencia ~1300 — matriarca de los Donati; el culto oculto de la media sombra
  • El linaje de Varys — la sangre del pueblo oscuro y de la Reina Oscura