Le dicen el Hada de los Dientes porque, cuando pregunta, arranca colmillos.
Qué es
Enorme y encorvado, sin nariz, de boca ancha y cicatrices, totalmente pelado salvo por una mechita suelta. Ropa gastada de linyera y olor a humedad. No es feo: es repulsivo, y el archivo lo registra así porque él mismo no lo disimula.
Vive en las alcantarillas cercanas al Teatro Colón, al lado del refugio de la coterie. Nunca mostró un pasado humano —al punto de que podría no haberlo tenido—, y sin embargo es sagaz y hasta elocuente. La corte lo considera una joven promesa.
El oficio
Su especialidad es entrar donde no lo esperan y sacar lo que sabe el otro. En el interrogatorio de Acraso, en el subsuelo del Colón, ata al prisionero con alambre a una rueda de lanzar cuchillos —resto de algún varieté— y le va sacando la estaca de a poco, con las extremidades clavadas. Le arranca dos colmillos. Acraso habla: no responde al príncipe, responde al sheriff.
Ese dato —el que cambia la crónica entera— lo consigue él.
El gesto que no se le pide
Cuando el juez de la corte apareció drenado y Felipe quedó acusado, el Hada halló el cuerpo y lo arrastró a su guarida para impedir la muerte definitiva. Nadie se lo pidió y nadie se lo agradeció.
El más repulsivo de la banda es el que dos veces hace lo que hay que hacer: cargar un cuerpo que nadie quiere tocar, y preguntar lo que nadie se anima a preguntar.
Vínculos
- Buenas_Sangres — la crónica
- Acraso — el guardián al que interroga
- Felipe_VBS — el acusado cuyo caso arrastra literalmente
- Lavin_VBS — el sheriff que aparece detrás de la confesión
- MOC_Buenas_Sangres — mapa de la crónica
Apariciones
- La noche que no quedó registrada — el cuerpo del juez, arrastrado a la guarida
- Santa Felicitas — el interrogatorio de Acraso y los dos colmillos
- El recital — la defensa de la iglesia tomada
[R] — Compañero de la crónica VBS.