Dimitri Ivanov

“Non sono più io. Qualcuno parla nella mia testa.” — primer parte oficial del cabo Ivanov, archivo de la 345ª.

Bosque al amanecer. Bivouac apenas armado a doscientos pasos. Dimitri Ivanov, veintiún años, cabo del 345º Regimiento de la Fuerza Motorizada Soviética, se separa de la fila con las manos en alto y los ojos demasiado abiertos. No es deserción: es la otra cosa, la que el manual militar no contempla. Camina hacia el grupo enemigo —cinco aventureros con armas indistintas y ningún uniforme— con la calma del que ya no decide lo que hace. Una voz le habla desde adentro de la cabeza, no desde el oído. Es la primera vez en su vida que la oye, y la última en que va a poder describirla: el cabo Ivanov, después de aquella mañana, no vuelve a hablar de ella.

Dimitri Ivanov —humano, soltero, fuerza física apenas suficiente para el correaje del fusil, inteligencia muy modesta, ninguna instrucción ocultista— era soldado simple del 345º Regimiento de la Fuerza Motorizada Soviética del ciclo conocido como Gary TNW. Combatiente del frente, trasladado a la línea boscosa de la periferia de Voljograd para una operación que el archivo del regimiento describe en términos genéricos y nunca completos. Lo que el archivo sí registra: que Dimitri se rindió sin combatir, alzó las manos vacías, caminó hacia el grupo enemigo sin que nadie le ordenara hacerlo, no dio explicación coherente al ser interrogado.

La voz interior no era metáfora. Las inteligencias arcanas de el archivo —residuos rudishva, fragmentos de Akala filtrados a través de canales temporales no documentados, hipótesis del Beacon menor— operaban con regularidad sobre sujetos vulnerables del eje Terra: los seleccionaban por proximidad, por estado de fatiga, por ausencia de educación ocultista que los protegiera. Dimitri cumplía las tres condiciones. La voz lo extrajo del frente sin combate, lo entregó al grupo enemigo como entrega de informante*, le permitió aportar después detalles operacionales sobre el regimiento que ningún interrogador soviético habría sabido obtener con tortura.

El cabo no volvió a ser el cabo. Sigue inclinado a sobresaltos, no responde a nombres, rinde si alguien le apunta —cosa que pocos prisioneros hacen—, escupe fuera del campamento como gesto ritual sin saber por qué lo hace. La nota de servicio del archivo de la 345ª, escrita por un comisario que no entendía lo que estaba escribiendo, lo describe así: “Apto para fatigas. Posibles depersonalizaciones psíquicas que requieren observación.”

[El término depersonalización psíquica en jerga militar soviética del ciclo TNW es eufemismo administrativo de posesión mental por entidad arcana no clasificada. El comisario no lo sabía. —Glosa marginal de archivo lateral, autoría no consignada.]

Vínculos

Apariciones

  • Mañana del bosque — rendición no combatiente, captura por el grupo
  • Período de cautiverio — informes operacionales aportados sin coerción
  • Posterioridad incierta — observación psíquica continuada; el cabo no vuelve a hablar de la voz