Ve en las distintas imágenes las líneas temporales que se conectan.


Un mago, y de una clase precisa: una especie de académico de las artes. Viene rebotado por la época y sus resonancias intelectuales, y su don es de historiador del arte antes que de hechicero — ve en las distintas imágenes las líneas temporales que se conectan, y sabe caminar esas bibliotecas.

Es la contrafigura del otro mago que se estaba armando en paralelo: uno de la búsqueda del conocimiento y la magia de los tiempos, la cronomancia, lo de Kronamon. Dos maneras de tocar el tiempo — por el conjuro y por la imagen.

Esa segunda manera tiene, en esta crónica, un patrono real: es exactamente lo que hace Aby Warburg con su biblioteca, «cuya letra recurrente es el eterno retorno: la pervivencia de las fórmulas del pathos a través de las épocas».


Vínculos

  • Kronamon — la otra vía hacia el tiempo, la del conjuro.
  • Aby Warburg — el que hace con la biblioteca lo que él hace con las imágenes.

En el papel