
Black Adams
«Un hombre negro que nació aquí, bajo la esclavitud, y se liberó de los ingleses.» — así lo presenta la voz que primero lo nombra en el registro
Las colonias, después de sacarse de encima a los ingleses, «tienen respuestas y tienen oradores negros. Como Black Adams». La fórmula es exacta en su economía: lo nombra como ejemplo eminente de una clase escasa. De él este cronista no puede dar rostro, edad, vestimenta ni voz — el registro lo construyó entero por cargo y por dicho, no por cuerpo. Un solo rasgo visible acompaña su paso por las calles de Nueva York: «a Black Adams siempre lo acompañan varios árabes». Quién los envía y qué cumplen, nadie lo ha consignado.
Los tres oficios de un mismo hombre
Opera por tres vías, y las tres a la vez.
Como orador: es una de las dos voces que hablan en el Black Friday, junto a Ryan Simp — ambos oradores son negros. Habla a las 7 de la tarde en la sede de Mirándose al Futuro, en Nueva York, que es su plaza.
Como líder que promete: «está prometiendo un futuro, un destino manifiesto a esta nación». Que quien promete destino manifiesto a la nación naciente sea un hombre nacido bajo esclavitud es el hecho político central que el archivo registra sobre él, y este cronista lo subraya sin comentario.
Como técnico de la mente: «asegura ser psicólogo y afirma que sometiendo a las mentes de personas inteligentes y sofisticadas a ciertas condiciones psicológicas particulares su creatividad se verá multiplicada». Esa es la doctrina operativa de Mirándose al Futuro — la razón por la que esa casa somete gente — y la doctrina es suya.
Cargos, patrocinios y sombras
De Mirándose al Futuro es jefe aparente. La palabra es del mundo y este cronista la conserva con cuidado de notario: aparente implica que arriba suyo, o detrás, puede haber otro mando que el registro no nombra.
Fue además líder de los Illuminati — «el líder de esa organización que ustedes acaban de destruir», según se le dijo a la compañía que la desmontó. Su poder, pues, ya fue tocado una vez.
Sobre él corre también una relación de patrocinio: la organización de Wall Street lo cuenta entre sus dos líderes revolucionarios de trato — «hemos tenido muy buen trato», dicen. En el Congreso tiene dos coetáneos de apellido paralelo, White Adams y Red Adams, rivales políticos del informante que habla de él.
El día en que habla
Persona y fecha se sostienen mutuamente en el archivo: Black Adams existe sobre todo como el que habla en el Black Friday, y el Black Friday existe sobre todo como el día en que Black Adams y Ryan Simp hablan. Las coordenadas del acta son firmes: 22 de junio de 1784, 7 de la tarde, sede de Mirándose al Futuro, Nueva York; la escena de madrugada que le sigue pertenece ya al 23 de junio de 1784.
En su ámbito se decide el asunto mayor: si la declaración de los Hijos de la Libertad incluirá a negros e indios en la posibilidad de recuperar sus tierras y sacarse el yugo. Esa decisión define quién queda dentro y quién fuera de la nación que se está fundando. Y sobre el día pende una amenaza dicha sin adorno: «mañana va a haber una masacre».
Advertencias del cronista
Este escribiente colonial deja constancia de lo que las versiones no acuerdan y de lo que ningún testigo aportó. Sobre su sangre, las fuentes disputan: una lo dice negro nacido bajo la esclavitud; otra lo llama mulato, «un tal Black Adams». Que cada lector pese ambas. Sobre su cuerpo no hay una sola línea — ni ropa, ni voz, ni edad —, carencia notable en figura de este peso. Sobre el mando verdadero, la palabra aparente abre una puerta que nadie ha cruzado: el jefe real, si lo hay, no está nombrado. De los árabes que siempre lo acompañan no consta número, origen ni función. Tampoco queda claro si los Illuminati y Mirándose al Futuro son una misma casa con dos nombres, dos casas sucesivas, o una dentro de la otra — ni qué le queda a Black Adams al frente, destruida la primera. Sobre la declaración de los Hijos de la Libertad, el mundo establece que su organización decide, pero no qué defiende él personalmente. Y de la masacre anunciada no consta si la provoca, la sufre o la evita. El que lea, que no rellene: los huecos también son documento.
Véase además: Mirándose al Futuro · Wall Street
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.