«Yo soy una enana que quería volver a visitar a los primos.»

Presentación

Azidem es una enana de la nieve que apareció en la planicie blanca, sola, con raquetas, garrote y daga, en el peor momento posible: dos ataques en menos de ocho horas, treinta trineos nerviosos y dos capataces que ya no creían en el azar. Un explorador de la caravana la trajo como espiando; ella dijo que venía a ver si su primo estaba vivo en la vieja morada de su gente, al norte, y que había encontrado todo tomado: puertas enormes forzadas, actividad, orcos y peor. Había leído, dijo, una historia sobre unas minas tomadas por la sombra, y la comparación se le notaba en la cara.

No es una heroína y no lo pretende: está desesperada, tiene miedo, no sabe bien qué hacer, y hace falta estar un poco loca para haber venido sola al hielo. Pero conoce el terreno: sabe que entre el camino y los Salones hay una atalaya de seis pilares con curaciones antiguas, y sabe cómo eran por dentro la recepción, las forjas y los niveles bajos de la morada. No conoce ninguna entrada secreta. Con eso alcanzó para que la compañía de Sogol dejara la caravana y la siguiera al norte con dos trineos.

Vínculos

Apariciones

  • Gesta viva de Sogol, jornada cuarta — la aparición en la planicie; la guía hacia la atalaya y los Salones.