Iroqueses
«Esta torta es para repartirnos entre nosotros tales y europanos.» — así se habla del continente en las cortes; así hablan los que todavía no han tratado con los iroqueses.
Relación que hace este cronista de las naciones del norte, para advertencia de gobernadores y provecho de factores: quien trace mapas del reparto sin contar a los iroqueses, dibuja sobre agua. Son «gran grupo» del continente, no banda; potencia con la que se pacta, no pueblo que se reparte. Y quede dicho desde el principio lo que de ellos se dice en dos golpes: «unos jodidos», y «los seres iroqueses también gustan de ser víboras».
Del hierro y la pólvora
Poca cosa consigna el archivo de sus cuerpos, sus aldeas o sus insignias; lo que consigna es su armamento, y eso basta para medirlos. Junto con los Cherokees, «agarraron las armas de fuego» y las aprendieron a usar «muy bien y muy rápido». Pero el dato que debe desvelar a toda cancillería es el otro: «se hicieron sus propias armas, pero de hierro». No dependen ya de la pólvora que se les dio en prenda; forjan lo propio. Con los franceses «la vieron bien» y de ahí tomaron el fusil; fabricar hierro propio los volvió independientes de quien se lo dio. Ese es el orden de la cosa: la alianza dio el arma, el arma dio la autonomía.
De la plata que es cadena
La otra materia que el archivo les asocia es la plata: las minas de plata que son «las cadenas» — objeto real y concreto además de símbolo. Con los ingleses media un pacto «que no terminó de sustanciarse», y su signo material son precisamente esas minas: el objeto que sella la unión es al mismo tiempo el recurso en disputa. Búsqueda peligrosa para todos, porque los iroqueses persiguen también las cadenas del dragón verde, y su territorio se solapa con ellas. El pacto pendiente deja abierta una posición decisiva en el tablero del norte.
De sus alianzas, que son veletas de hierro
Su regla de conducta es la conveniencia. Estuvieron aliados «con víboras o los franceses… y también con los ingleses dependiendo en qué momento les convenga», y en ese marco estaban dispuestos a destruir a las otras tribus. Los itinerarios de sus lealtades no concuerdan entre los relatores: unos cuentan que se aliaron con los franceses y lucharon contra los ingleses en la guerra anterior a la Independencia americana; otros que trataron con unos y otros según el momento. Puede ser secuencia de épocas o versiones de escuelas distintas; este cronista las deja ambas en el registro sin fallar entre ellas.
Al presente están «aliados a estos europanos», en alianza —o «imposible alianza», que así la califica el archivo, sin explicar el adjetivo— con una nación europea o más de una, compartiendo territorio y recursos. Hay quien los quiere por conquista y no por trato: Peter los tiene por objetivo. Y en las deliberaciones de la compañía se ha discutido «hacer una alianza con los iroqueses» como movida propia — señal de que hasta los que vienen de afuera entienden que en el norte no se opera sin pactarlos o combatirlos.
Del cuerpo político
Pertenecieron a la Iron Confederacy, y ocupaban la reserva india. Con los Cherokees forman bloque: «esos tres grupos» que la vieron bien con los franceses y adoptaron las armas de fuego. Esa confederación es lo que hace posible negociar de igual a igual con Europa en vez de ser repartido con la torta. Cómo se articulan por dentro esos tres grupos, el archivo no lo dice.
Advertencias del cronista
Confieso lo que no sé, que es mucho. No tengo descripción de sus cuerpos, vestimenta, aldeas ni del aspecto de sus armas de hierro: el que las haya visto forjadas, que lo deponga. Ignoro si «víboras» nombra una potencia real con la que trataron, o es epíteto que se les cuelga a ellos mismos — el archivo usa la palabra en los dos sentidos, y no seré yo quien la fije. No sé si la Iron Confederacy es el nombre propio de la confederación iroquesa o entidad distinta, ni si sigue en pie: los relatores dicen «pertenecieron», en pasado, y el pasado en estas tierras es cosa traicionera. No sé qué naciones concretas son los «europanos» del pacto presente, ni por qué esa alianza se dice «imposible». Y de su geografía solo puedo escribir «el norte» y «la reserva india», sin límites ni distancia a las minas — mapa en blanco que algún viajero más osado habrá de llenar.
Véase además: Cherokees · Iron Confederacy
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.