Boston
«Fue la iniciada.» — dicho de la ciudad respecto de la guerra, recogido en los registros del conflicto
Relación de la ciudad de Boston, plaza portuaria del norte, puesta por escrito para quien haya de viajar a ella o juzgarla desde lejos. Escribo lo que las voces del archivo establecen y señalo, al pie, lo que ningún testigo ha querido o sabido decir.
Asiento y traza
Boston sale de la zona de Massachusetts —tierra de los indios Massachusetts, «donde se ponen los puritanos»— y es la única ciudad que esa zona da. Se la ubica en el norte. Quien la ha visto la reconoce por sus edificios: «reconocen por ahí esos edificios viejos». Un río la separa de la otra orilla, donde se alza el «nuevo colegio universidad que recién comienza».
La traza tuvo una etapa anterior, la que los registros llaman la era del muro; desde entonces «la ciudad se ha expandido un poco más, no mucho más». Es, pues, ciudad de perímetro corto: reconocible de una mirada, apenas mayor que la que el muro encerraba. Los edificios antiguos e imponentes, con inscripciones en el frente, y las criadas de servicio que salen a sus puertas, declaran un patriciado instalado, con casas de puerta a la calle. No es campamento: es ciudad de señores.
La estampa que el archivo fija es una mañana otoñal, fresca y lluviosa, en tiempo de Scorpio —«el día de Scorpio es octubre»—.
Las tres plazas que son una
Boston opera en tres registros a la vez, y esa simultaneidad es su naturaleza.
Plaza religiosa. Es territorio puritano, y «del norte de la zona de Boston vieron donde hay persecuciones». La persecución religiosa no es impresión de viajero: es hecho establecido de la ciudad.
Plaza política. Allí «hubo fusilamientos, hubo represiones» en los conflictos coloniales y durante la Revolución. El fusilamiento es la forma que el castigo público toma en Boston.
Plaza fundacional. El Boston Tea Party «fue la iniciada» de la guerra de independencia; después «fue la guerra en distintos lugares», con «las idas y las retiradas, las cabezas de playa tomadas». En el mapa mayor del conflicto Boston abre la serie que siguen Lexington y Saratoga. Sin Boston no hay serie: el mismo puerto que trae la mercadería es donde se la tira al agua y se enciende la guerra.
La cuarta capa
Bajo doctrina, cuartel y puerto funciona una cuarta instancia: «una organización fraternal, masónica», con sede en la ciudad. Encaja en el cuadro como el lugar donde el patriciado se organiza por fuera del púlpito y por fuera del cuartel. Su relación exacta con las otras tres piezas —con las represiones, con el Tea Party— no está establecida, y este cronista no la fabricará.
La puerta
Un edificio antiguo, imponente, con inscripciones en el frente. La puerta se abre desde adentro y sale una criada gorda, de senos prominentes, capaz de amamantar. Levanta al recién nacido que alguien ha dejado en el umbral, busca alguna seña, «no encuentra nada», y se lo lleva adentro.
Así entra al mundo el expósito: sin papeles y sin nombre, por una puerta de Boston. La ciudad es entonces punto de arranque dos veces: de la guerra, por el puerto; de una genealogía, por esa puerta. Doctrina, represión, logia y escuela, todo en un radio corto —porque la ciudad «no se ha expandido mucho más»—: eso la vuelve el nudo del norte antes que una plaza más.
Del otro lado del río
A la vista, cruzando el agua, la universidad nueva. Los registros dudan entre llamarla Harvard o Cambridge; son dos formas dadas para la misma institución, y ninguna está fijada. Completa el conjunto: donde el norte forma a los que después la ciudad perseguirá, fusilará o iniciará.
Advertencias del cronista
Consigno lo que falta, para que nadie lo dé por sabido. Del muro se conserva el nombre de su era, pero no de qué era, por dónde corría, si sigue en pie ni por qué se levantó. Del río que separa la ciudad de la universidad, nadie dio el nombre. De la logia, ni nombre, ni casa, ni lista de hermanos. Del edificio de las inscripciones, no se sabe qué dicen sus letras ni de quién es la casa —si residencia o institución—. De los fusilamientos, no consta a quién se fusiló ni quién apretó el gatillo, ni en qué años respecto del Tea Party. Del tamaño de la ciudad —almas, casas, extensión del puerto— no hay cifra. Y de los indios Massachusetts, dueños primeros de la tierra, el archivo calla qué fue de ellos una vez que los puritanos pusieron la ciudad. Ese silencio también es un dato, y lo dejo escrito.
Véase además: Massachusetts · Boston Tea Party · Lexington · Saratoga
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.