Figura sin nombre conocido que se animó a tanto en la noche en que las hostias blancas y negras cambiaron de manos. Su identidad permanece oscura: portaba máscara y no fue identificado por los presentes. La coincidencia de sus acciones con el arco de los libros prohibidos que circulaban por el Quartier Saint-Germain-des-Prés llevó a algunos a especular con que pudiera ser el propio Marsilio Fountaine, quien en esa temporada frecuentaba los mismos círculos prohibidos.

La máscara era su única garantía: sin ella, cualquier testigo habría podido nombrarlo. Con ella, bastó con desaparecer en el París de la Fronda, donde nadie que tuviera prudencia llevaba el rostro descubierto de noche.

Vínculos