Unitario. El nombre que el federalismo de Torregrises pronuncia con la boca apretada, el hombre que fusiló a Eldorio sin juicio y con eso encendió la mecha que llevaría al Coronel Carmín al poder. Gloveich no aparece en las calles de la ciudad en 1838; su presencia es la de un fantasma invocado, el agravio que el régimen necesita recordar para justificarse.

En la memoria federal opera como arquetipo del unitario despiadado: alguien que antepuso la convicción política al honor del adversario, que cruzó la línea entre la derrota militar y la ejecución extrajudicial. Sea cual fuere su paradero actual, su acto fundacional ya cumplió su función histórica en la ucronía rosista: dio a Carmín el martirologio que necesitaba, y al pueblo federal el odio que cohesiona.

Vínculos

  • Torregrises — el cosmos troncal bajo cuyo nombre (Santa María de Torregrises) opera la capital rosista
  • Eldorio — el federal fusilado por Gloveich, cuya muerte definió el rumbo del régimen
  • Coronel_Carmin — el Restaurador cuya causa nació del crimen que Gloveich cometió