Presentación
Los Time Bandits viajan de Constantinopla 1055 a Constantinopla 1050, creando un bucle de cinco años en la misma ciudad. No es una trampa impuesta sino elegida: el grupo opta por retroceder para ganar tiempo operativo.
El retroceso genera paradojas: Olaus Wormius de 1050 recibe un mensaje de su propio yo futuro; los compañeros pueden prevenir la censura eclesiástica que en la línea original motivó su viaje; la prohibición latina del Necronomicón ocurre en 1050 — exactamente cuando los compañeros arriban. Dos versiones del timeline coexisten brevemente.
El viaje se ejecuta mediante un ritual combinado: bengala crónica, pergaminos, conjuros de Swan, fórmulas de Thomas Cole y triangulación astronómica con Alpha Centauri. El trayecto FTL rebota en un sistema binario, lo que permite el salto de cuatro a cinco años al pasado.
Ver también
Casas del ciclo · ⏳ El tiempo se gasta como capital operativo: los Time Bandits retroceden de Constantinopla 1055 a 1050 para comprarse cinco años en la misma ciudad, y la compra se paga en paradoja —Olaus Wormius recibe correo de su propio yo futuro, y la prohibición del Necronomicón cae justo cuando ellos arriban. El salto se ejecuta con bengala crónica y triangulación a Alpha Centauri: el viaje no es desplazamiento sino transacción. — glosa del archivero del Plata.