Yog-Sothoth
«Ustedes ya fueron observados directamente.» — advertencia recogida entre los compañeros que enfrentaron a su Avatar
Hay nombres que un cronista escribe con la mano más lenta. Este es uno. Exégesis de la potencia oscura que está en el centro del universo y vive en los intersticios de los planos: la Puerta y la Llave, la que quiso meterse en Antiterra y no puede entrar, porque el mundo está cerrado.
De su figura, que no es figura
No tiene forma que el ojo pueda retener. Aparece «como un conglomerado de globos iridescentes, siempre fluctuantes», y ni siquiera su tamaño le pertenece: «a veces parece tener 10 metros de diámetro, a veces 750 o más». De voz, olor o sonido, nada ha quedado escrito; su manifestación registrada es puramente visual, y variable. Lo que sí quedó escrito es el efecto: su presencia enloquece — «una entidad que puede enloquecernos». Además del cuerpo de globos existe un Avatar de Yog-Sothoth, manifestación separada de la entidad, contra la cual los compañeros ya se enfrentaron.
De su morada, que no es de este mundo
Hay uno solo. Su lugar propio no está en Antiterra ni en ningún mapa: habita «los intersticios de los planos que componen el universo» y está «en el centro del universo». Desde ahí puede «viajar por los planos hasta cualquier tiempo y espacio» — todos, salvo este. El cierre del mundo lo detuvo a él y a «las fuerzas que además quisieron meterse acá». Tampoco puede acceder a la gema de este mundo. Su presencia entre nosotros es, por tanto, indirecta y de dos clases: por avatar, y por la vía de sus adoradores, que le abren camino.
De la Puerta y de la Llave
No manda sobre el plano de los sueños; su oficio es otro. Es «uno de los puntos de entrada de posibles a esta realidad»: funciona como umbral, abre y cierra los caminos entre planos. De ahí el doble título. Se lo adora principalmente entre magos y brujos, y el trato es antiguo y simple: regalos por pasaje. A cambio de adoración y ofrendas, concede a los suyos ver otros planos, viajar por ellos, y «la capacidad de mando sobre diversos monstruos de mundos distantes». Y a él, en pago, «se le abre un camino para que viaje a la Tierra desde sus dominios habituales».
De las dos operaciones
Sobre esta única entidad se ejercen en Antiterra dos voluntades opuestas. Los diablos atrapados en el mundo quieren llamarlo y liberarlo para destruirlo todo: no lo adoran por poder, sino por destrucción. Contra eso se alza un sistema defensivo de cuatro piezas, una para cada estado posible de la entidad: el cierre del mundo, que es barrera; las Plataformas, que pueden ser prisión — «pueden hacer que este lugar sea la prisión de esa entidad»; la gema, a la que no puede acceder; y el fallo cósmico, que es expulsión — «hagan ese fallo cósmico y echen a Yog-Sothoth». Adviértase el filo del asunto: meter en las Plataformas a los guardianes de los diablos haría imposible detener la invocación. El mismo instrumento sirve para encarcelarlo o para entregarle el mundo.
De su peso en la balanza del mundo
Es la amenaza de escala máxima que conoce esta crónica: si se enoja, «se come todo». Todo el dispositivo del cierre de Antiterra, y el uso de las Plataformas como prisión, existen en función suya; un cambio en su estatus — entra, sale, queda encapsulado — redefine el mundo entero. Y no es asunto lejano: sobre los compañeros ya intervino. Fueron observados directamente. Lo que mira desde los intersticios ya sabe sus nombres.
Escrúpulos del cronista
Este cronista consigna lo que las voces le dieron, y no más. No consta qué es exactamente el «cierre del mundo» ni quién lo obró: solo que lo detuvo. No consta qué es el «fallo cósmico» ni quién puede ejecutarlo. Hay una disputa de versiones que dejo abierta como la encontré: unos dicen que «no pueden entrar» y que la entidad es encapsulable; otros, que «es un hecho, es una realidad, ya está, no se puede detener» — sin aclarar si lo inevitable es la venida del Avatar o la de la entidad misma. Del Avatar, ignoramos si es autónomo, si puede destruirse, y cuántos hay; ignoramos también si es un tercer canal de entrada o consecuencia de los otros dos. Qué sean «los posibles» de los que él es punto de entrada, nadie lo ha explicado. Qué liga a la gema con su exclusión, tampoco. No consta jerarquía respecto de las otras «fuerzas que quisieron meterse acá»: si las manda, las acompaña o son independientes. Y en boca de distintos pueblos el nombre suena Yoxotot, Jaxotop, Jock Sotot — si son grafías de un solo nombre o nombres de cosas distintas, el archivo calla, y yo con él.
Véase además: Antiterra · las Plataformas · el Avatar de Yog-Sothoth · la gema de este mundo · el fallo cósmico.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.