Viti

Nota de aldea. Viti significa «abejas», y el nombre no miente: es conocida como la ciudad de las abejas, una aldea pequeña y solitaria donde se crían colmenas y se celebra un festival de la abeja. El archivo registra además que su gobernador pagó diez mil monedas — el motivo llega borroso al oído del cronista: acaso participación en el festival, acaso otro logro; la cifra es firme, la causa no.

Pero la miel de Viti tiene un fondo oscuro. Consta que en este pueblo hubo desapariciones semejantes a las de los padres de alguien cuyo nombre el registro calla: aparecieron caballos muertos, una torre saqueada, cuerpos arrastrados y luego desaparecidos. Que un poblado tan chico y tan apartado cargue con festival y con espanto a la vez es cosa que el archivo anota sin poder explicar.

Poco más consta. Quien sepa qué compraron las diez mil monedas del gobernador, o qué arrastró los cuerpos entre las colmenas, que lo deposite en el archivo: esta nota es un panal con celdas vacías.


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.