Túnel subterráneo
«Podés ir de a dos, pero no vas a poder sacar espada, ni nada.» — advertencia de baqueano, recogida a la boca del ramal norte
Bajo el castillo de Balacan corre un sistema de cavernas y catacumbas, y en su corazón un pasaje que baja de la caverna al pueblo y del pueblo a lo hondo. No es un caño recto: «tiene dos maneras, o subir o abajo». El que entre que sepa desde el principio la regla del lugar: adentro no se desenvaina.
La piedra
Todo el sistema descansa en un solo hecho de la tierra: la roca es «una piedra caliza y blanda, que es la que recibe toda la parte de la orilla». Porque la piedra cede a la pica, la obra fue posible; porque fue posible, hay más de un kilómetro de pasaje bajo Balacan. El aire es el de un pasadizo «húmedos y cálidos»: cargado, tibio, sin ventilación que nadie haya declarado.
Sobre su origen, los registros no se ponen de acuerdo, y este cronista no va a zanjar la disputa: una voz lo llama «un túnel natural»; otra afirma que «este túnel lo hicieron para llegar al pueblo, a la parte de afuera» — obra de criaturas tipo kobold con habilidad minera. Cavidad natural ampliada a pico, u obra entera de mineros pequeños: las dos versiones quedan en pie, como quedan en pie las dos bocas del túnel.
El trazado
El eje conocido corre más de un kilómetro y desemboca al exterior orientado al noreste — orientación fijada por el sol al salir, no por brújula. En el quiebre entre subida y bajada hay un descansillo: «es un descanso, no fue narrativo, realmente está marcado» — plataforma real de la estructura, punto legítimo de detención y bifurcación. Ahí se decide subir o bajar.
El ramal norte es el estrecho: metro y medio de ancho. Se pasa de a dos, en fila, agachado, y cualquier encuentro se resuelve sin arma larga. La marcha agachada baja la velocidad: la travesía completa consume por lo menos veinte minutos. Hay además un tramo de caverna donde «es un túnel que se mete después de 20 pies de alto» — veinte pies de alto contra metro y medio de ancho: si son tramos distintos del mismo sistema o dos medidas del mismo lugar, el archivo no lo dice.
Las huellas
En el piso hay rastro fresco: «se nota que hay gente barrosa que usó este túnel hace poco». Barro reciente, tránsito reciente. Quiénes eran, hacia dónde iban, no consta. Lo transitan las criaturas que lo cavaron y esa gente sin nombre que dejó el barro. De que la superficie sepa que el túnel existe, no hay noticia alguna.
Lo que articula
El túnel es la bisagra vertical de Balacan: por él se pasa de la superficie del pueblo a la caverna, y de la caverna a niveles más hondos donde hay facciones y planos distintos — y en lo más hondo, según el fragmento final de los registros, acceso probable al Infierno. Que el eje de incursión y esas cámaras profundas están conectados, se declara; cómo, no.
Quien controla el túnel controla el acceso encubierto al pueblo y la posibilidad del robo: es infraestructura de incursión, vía escondida desde el subsuelo hasta las casas. Estrechez, pendiente y descansillo no son tres rasgos sueltos: son la forma que toma un túnel de contrabando cavado por mineros pequeños para un tránsito de carga a pie.
Advertencias del baqueano
Acá conviene pisar el freno. Nadie ha fijado dónde queda exactamente el descansillo, ni adónde lleva el ramal que baja frente al que sube: el que se meta, que marque su propio camino. La boca exterior no está descrita — si está oculta, vigilada, o dentro mismo del pueblo, es cosa que habrá que averiguar con el cuerpo. Del interior solo consta que es húmedo y cálido: de la luz, del ruido y del olor, el archivo calla, y en un pasaje de metro y medio eso no es poca ignorancia. Y de la «gente barrosa» del piso, ni nombre ni rumbo: huellas frescas en un túnel de contrabando son razón suficiente para entrar con la mano cerca del cuchillo — del cuchillo, no de la espada, que acá no sale de la vaina.
Véase además: El Infierno · Balacan — bajo cuyo castillo corre el sistema entero.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.