Tártaros
Nota de frontera. Del oriente vienen: pueblos o razas que el archivo llama tártaros, con guerreros capaces de tomar ciudades. Un registro más ambicioso los describe como «una mezcla de demonios pero también una gran civilización oriental» que controla buena parte de Eurasia, combinando chinos, mongoles y turcos — y este cronista deja convivir ambas cosas, el demonio y la civilización, porque en Antiterra el este no obliga a elegir.
Los papeles más recientes los anotan como potencia que amenaza con guerra en el este, y en un pliego de confianza dudosa se lee que los tártaros son a su vez huestes empujadas por Huestes del Este — es decir: que detrás del que empuja hay otro que empuja. El archivo no dice quién empuja al último.
Poco más consta. El fichero jura que tres entradas los nombran, pero ninguna comparece en la mesa de este cronista: los tártaros, fieles a su fama, se mueven más rápido que sus registros. Quien haya visto sus guerreros, sus ciudades tomadas o lo que los empuja, que lo deposite en el archivo.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.