Río

Este nombre vive en 2 mundos del archivo. Las versiones no se funden: sus diferencias son canon, y leerlas enfrentadas es la mitad de lo que el nombre significa.

En ANTITERRA

Nota de aguas. El archivo guarda bajo esta sola palabra una multitud de corrientes que quizá sean muchas y quizá una que se repite: el río que lleva a Puerto Castor baja con rápidos y aguas fuertes entre árboles, salpicado de pequeñas cascadas; otro —¿u otro tramo?— mide entre cien y trescientos metros de ancho según la sección, cien la medida más probable, y sin embargo puede cruzarse caminando casi sobre el agua, o con un pequeño rodeo que toma apenas un minuto. Cerca del muro, en cambio, el agua se aplana y no muestra corriente saliente.

Los itinerarios lo pintan menos amable: un río en zona de combate; un río grande de frontera —Bravo o Colorado, el registro duda del nombre— que arrastra cadáveres de la batalla previa; encuentros e interceptaciones que dificultan los viajes; una condición de sequedad media anotada sin fecha. Una compañía lo cruzó dos veces; hubo un campamento en sus proximidades; una entrada de algún lugar da directamente a sus aguas; y en cierta zona el río se llama Hudson, nombre que este cronista deja correr sin represarlo: en Antiterra los ríos, como los nombres, no respetan una sola cuenca.

Poco más consta, y todo revuelto en la misma corriente. Quien pueda deslindar qué río es cuál —el de Puerto Castor, el de la frontera, el Hudson, el del muro—, que lo deposite en el archivo: esta nota es un cauce esperando que le repartan sus aguas.

En VALA

Nota de ribera. El archivo no le conserva nombre propio: es, simplemente, el río — de color venoso, negro y cargado de légamos que bajan del norte, con terreno pantanoso a sus orillas. Su corriente es más fuerte en el centro, y quien lo remonta en embarcación aprende a pegarse al costado para esquivar el hilo principal; una de sus secciones abarca cinco o seis millas, y sus recodos guardan curvas de las que pueden asomar otras embarcaciones sin aviso. De noche, dicen los cronistas, el río permite viajes rápidos hacia distintos destinos — frase que el archivo registra sin explicar, y que este escriba deja borbotear tal como llegó.

En el puente el agua se vuelve ruidosa: corre, borbotea y fluye con intensidad mayor al cruzar, aunque allí apenas alcanza unos cincuenta centímetros — media altura de una persona de pie en el cauce. Más arriba o más abajo, un vado pronunciado permite cruzarlo a pie. Río oscuro pero franqueable: esa es toda su ley conocida.

Poco más consta. Quien sepa de dónde nace, cómo se llama en boca de sus ribereños, o qué traen exactamente esos légamos del norte, que lo deposite en el archivo: esta nota es apenas un vado esperando caminante.

Véase además: (el archivo no traza todavía entradas vecinas; la cabecera promete dos que la nombran, pero la lista llegó seca) · (el archivo aún no traza vecinos para esta corriente)


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.