el Papa

Nota genealógica, brevísima. Del Papa el archivo asienta una sola cosa, pero la asienta con firmeza: reside en Roma, no en Florencia. Que el registro haya juzgado necesario aclararlo sugiere que alguien, en alguna jornada, lo supuso florentino — y que un cronista se tomó el trabajo de desmentirlo. De su nombre, su tiara, sus bulas o sus ejércitos, nada consta.

El índice jura que tres entradas lo nombran; el legajo, al abrirse, no muestra ninguna. Este cronista deja la contradicción a la vista, como se deja una silla vacía en un cónclave: alguien debería ocuparla.

Quien sepa del trono romano en Antiterra — quién lo ocupa, a quién bendice, a quién excomulga — que lo deposite en el archivo: esta nota es apenas humo blanco sin elección.

Véase además: (el archivo aún no ofrece caminos desde aquí)


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.