El Libro

Nota de archivo, escrita con cautela: el Libro no quiere ser leído por cualquiera. Los registros coinciden en que está compuesto de dos partes que antes fueron dos volúmenes distintos, y en que fue escrito «con el corazón, no con la cabeza». Un apunte de confianza dudosa añade que lo escribieron «dos palos o escribas», de modo singular que afecta su lectura y significado — este cronista copia la frase sin resolverla: quizás dos manos, quizás dos cañas, quizás otra cosa que el oído no alcanzó. Solo unos pocos pueden leerlo e interpretarlo.

Sus defensas son famosas entre quienes lo persiguieron, que fueron muchos, porque el libro circula en el mundo y múltiples partes desean poseerlo. Encantamientos de guarda causan una sensación física de pérdida de vida al aproximarse; abrirlo sin daño requiere «fortitud» espiritual, y las protecciones se intensifican con la distancia temporal explorada — detalle que no es metáfora: los cronistas de la compañía templaria afirman que el Libro existió en un bucle, viajando al futuro, regresando al pasado y retornando al presente en un ciclo, hasta que regresó al pasado y dejó de viajar por el tiempo. Contiene energías mágicas manipulables, lo que explica tanto la codicia como las guardas.

Dos menciones sueltas del ciclo mediterráneo inquietan al archivo: un Libro en la biblioteca infernal del séptimo círculo del infierno, y un Libro robado que debe ser cuidado y entregado a quien corresponde. Si son el mismo Libro, sus dos partes, o libros distintos que el registro confunde, no consta. Quien haya sostenido sus tapas y sobrevivido a la pérdida, que deposite aquí lo que leyó: esta nota es un atril esperando su volumen.

Véase además: — ninguna entrada del Glosario lo nombra todavía; el Libro, fiel a sí mismo, se deja leer por pocos.


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.