Hombres bestias
Nota de naturaleza. Los cronistas coinciden en lo esencial: los hombres bestias no nacen de licantropía sino de hibridaciones mágicas — una raza aparte, alterada por cruzamiento hechiceril, que el registro atribuye (con voz menos firme) a los Thrassians, hace más de dos mil años. Se cuentan siete tribus, y entre sus linajes el archivo anota nombres — oros, horneos, gardeas — sin detallar cuál es cuál. Fueron creados, y su naturaleza es irredimible: traicionan inherentemente a sus amos. Aun así, alguien logró ponerles yugo: una cohorte de hombres bestias marcha bajo control de Deino, si el oído del cronista no engañó al archivo.
Su costumbre es la incursión: asaltan caravanas, queman granjas, atacan gente y arena, y aumentan en número porque se reproducen rápido. Tienen afinidad con la hechicería oscura. Sobre su aspecto el archivo se contradice sin pudor: una voz dice que «se ven como humanos», post-amelionenses; otra les da rasgos ferales, de perro o de mono. Este cronista deposita ambas caras y no elige — quizá las siete tribus alcancen para las dos verdades. Consta además un detalle de mesa que los delata: comen carne y toman leche simultáneamente.
Poco más se sabe de sus tribus, de sus amos traicionados o de la mano exacta que los cruzó. Quien haya sobrevivido a una de sus incursiones y quiera contar, que hable: esta nota es una granja que todavía no ardió.
Véase además: (el archivo aún no traza vínculos desde esta nota)
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.