Gigantes
Nota de bestiario. Los gigantes existen —eso, al menos, consta— y en variedades que los cronistas enumeran casi como quien clasifica el clima: gigantes de las nubes, de las tormentas, de las colinas, de las piedras y de la jungla. Hablan su propio idioma, que ellos mismos llaman «gigante», y su rastro aparece en mundos distantes entre sí: se los conoce también en la Corona del Norte, y una compañía los avistó en las colinas de cierta región, aunque otro registro insiste en que hacía mucho tiempo que nadie los veía por allí. Ambas cosas pueden ser verdad; los gigantes caminan lento pero lejos.
En materia de guerra, el archivo los pinta en todos los bandos. Hubo gigantes en escuadrones militares luchando contra las sombras; hubo gigantes nubosos y pétreos presionando militarmente hacia occidente; y una nota de confianza dudosa los pone combatiendo en el campo de batalla de Kosovo. En el mundo de los sueños custodian dos huevos de dragón y atacan a otros dragones — pero ante la presencia cercana de un dragón despierto, los cronistas los vieron experimentar terror y huir. Grandes contra los pequeños, pequeños ante lo grande: la vieja aritmética.
Poco más consta, y es notable que criaturas de semejante tamaño dejen tan poca sombra en el papel. Quien haya oído hablar el idioma «gigante», o sepa qué fue de esos dos huevos, que lo deposite en el archivo: esta nota les queda chica a propósito.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.