Faro

Este nombre vive en 2 mundos del archivo. Las versiones no se funden: sus diferencias son canon, y leerlas enfrentadas es la mitad de lo que el nombre significa.

En TERRA

Nota de costa. Torre de mampostería de cincuenta y cuatro metros, pintada a franjas horizontales blancas y negras, erguida sobre dunas arenosas: su luz, potente y giratoria, comienza a girar al atardecer y se enciende recién caída la noche. No está solo — forma parte de un sistema de faros — y no está desatendido: lo cuida una familia de farero junto a un suboficial, dentro de un perímetro alambrado de casi media hectárea con acceso por puerta, casilla de farero, galpón, generador eléctrico, cámara de vigilancia, y teléfono y radio para las comunicaciones. A unos doscientos metros se levanta el Castillo del Faro, que todavía no tiene ficha propia en este archivo.

El registro guarda además un hecho que pesa más que toda la mampostería: el faro fue el lugar donde se activó la piedra. Qué piedra, cómo, y a qué costo — eso el archivo lo consigna sin explicarlo, y este cronista no va a alumbrar lo que la fuente dejó en sombra.

Poco más consta. Ninguna otra entrada lo nombra aún: esta nota gira sola en la noche, como su luz, esperando que alguien le devuelva la señal.

En VALA

Nota de costa. En VALA consta un faro junto al mar, en un paraje que sale de la bruma normal, «donde cielo y tierra se juntan», con un vivero al otro lado. La estructura puede iluminarse, y quien se acerca con ojo entrenado percibe capas de auras: ocultación, teleportación, protección, magia de la Cónica, y necromancia adherida a huesos antiguos. Restos persistentes de adivinación y teleportación lo conectan con un palantir gigante — el faro no solo alumbra: mira.

Allí estaba presente Nibiru en el momento en que Midori llegó transportada por el batizcafo aéreo — el único hecho que el archivo asienta con plena confianza. El resto flota: un apunte, más borroso, sitúa un faro de importancia dentro del Castillo del Prisma; otro lo pone en la costa, lejos de donde marchaba la compañía. ¿Un solo faro que se desplaza en el recuerdo de los cronistas, o dos torres que se prestan el nombre? Este archivo no se atreve a fundirlas ni a separarlas.

Quien haya subido su escalera, encendido su luz o mirado por su palantir, que deposite lo suyo: esta nota es una lámpara a media mecha.

Véase además: — (ninguna entrada del Glosario lo nombra todavía; el Castillo del Faro y el sistema de faros aguardan ficha propia).


CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.