Cascada
«No vayan ahí si quieren seguir felices.» — advertencia recogida sobre la espuma del salto
Itinerario del que sale de Glastumville con rumbo a la pared roja: primero es imagen —«una mañana prístina» y allá lejos «una pared rojosa gigantesca» de quinientos metros por la que baja el agua—; después es sonido —«el fragor empieza a crecer» milla a milla—; y en las últimas dos millas ya no es ninguna de las dos cosas, porque «el ruido es ruido blanco» y no se puede hablar. La cascada no se mide con los ojos: se mide con el oído. Cuando dejás de escuchar a tu compañero, faltan dos millas.
La pared roja
Quinientos metros de caída cierran el valle. Al pie, una nube blanca de bruma de unos doscientos metros de diámetro; Glastumville queda a tres o cuatro millas, dentro del alcance del fragor pero fuera de la bruma. El curso que la alimenta se nombra de dos maneras —«el río Kronos» según unos, río Ucronos según los registros—, y atraviesa la ciudad antigua, dicha Ardis Vala, Ardenbul o Argevala según quién cuente. Aguas arriba están los antiguos tesoros; las líneas de elevación del mapa lo muestran sin necesidad de palabras: arriba la ciudad antigua y sus riquezas, en el medio la pared, abajo el valle y el pueblo.
La puerta y el umbral
Detrás de la cortina de agua hay una puerta. Es la clave catastral del lugar: la puerta está ahí y no en otro sitio porque la cascada es el único punto donde el desnivel se vuelve pasaje. Por el interior, el fluido «lleva hasta la cascada» y allí «encontramos un camino»: se entra en barcazas de fondo plano, arriesgándose a las corrientes, y el salto se convierte en acceso navegable a otra sección de la caverna. Umbral por fuera, camino por dentro.
Las aguas de abajo
El sistema no termina en la pared. Bajo tierra el mismo río reaparece con otras formas: una cascada interior que cae dentro del complejo subterráneo; en la caverna del infierno «cae una cascada de agua de atrás»; en otro punto el agua ya no es manantial sino «una especie de olla a presión que está tirando toda su agua como si fuera la fuente de un bombero»; en un tercero, apenas «un salto, un hilo de agua». Hay un pasaje donde el agua «cae por una cascada, por una escalera que va abajo». Todas esas aguas «vienen del río de arriba, que está toda la capital»: quien controle las aguas del complejo de cuevas toca la ciudad. En Ardisvala, además, hay una cascada acompañada de dos estatuas gigantescas.
El agua que defiende
La espuma de este salto es «espesa y especial», pesada, y sobre ella pesa la advertencia que abre esta entrada. El caudal tampoco es de fiar: cuando «se elevó el caudal de agua», el agua «se conformó en una serie de unos cuatro elementales». Y río arriba, custodiando los tesoros, un dragón. Puerta, dragón, bruma y ruido blanco responden a una sola necesidad del mundo: que el acceso al tesoro esté defendido por el agua misma antes que por cualquier guardián.
Lo que la cascada carga
Es el destino declarado de la expedición: la reina-diosa dio la orden en forma de rumbo — «vayamos arriba de la cascada». Y es lugar de memoria: ahí fueron enviados los compañeros como escuderos, y ahí, hace quince años, ocurrió «toda esa destrucción y la caída de la orden». El viaje desde el barranco hasta la cascada y la ciudad antigua lleva de dos a cuatro días.
Advertencias del baqueano
Acá conviene pisar el freno. Las mediciones no se ponen de acuerdo: unos tramos dan tres o cuatro millas desde Glastumville, otros ocho o nueve «a principio cuando salen del pueblo». Este cronista deja las dos cifras y que el caminante lleve agua de más. Tampoco está resuelto si Kronos y Ucronos son un río con dos grafías o dos cursos distintos, ni si Ardis Vala, Ardenbul y Argevala son una ciudad o varias. Los registros fijan «Ardis, la cascada de la antigua ley», pero nadie ha confirmado que sea este mismo salto. De la puerta detrás del agua no se sabe adónde da ni cómo se abre. De la espuma pesada se conoce el efecto —dejar de «seguir felices»— pero no el mecanismo, y este cronista no piensa averiguarlo en persona. Queda abierto si los cuatro elementales aparecen con las crecidas de la estación, por provocación, o en respuesta a intrusos. Y queda abierta la pregunta más vieja: qué era la orden caída hace quince años, y qué hacían allí los escuderos.
Véase además: Glastumville · río Kronos / Ucronos · Ardis Vala · el dragón de los tesoros · la reina-diosa · el complejo de cuevas y la caverna del infierno.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.