Brujas
Nota de linde y hoguera. Las brujas constan en el archivo por sus obras más que por sus nombres: habitan el bosque de la zona y las afueras de Florencia —donde la creencia en ellas es general—, y alguna vive en granja, lejos de todo. Juntas ganan poderes especiales, hasta el de generar rayos; sueltas atacan igual con magia y conjuros, con cuchillos, con garras y dientes. Una compañía les contó al pasar seis redomas de brebaje, y más de un cronista jura que emanan olor a pescado y a mar, como si vinieran de aguas que el bosque no explica.
Lo demás es sombra con confianza desigual. Se registra que saquean cuerpos de muertos y transportan no-muertos bajo control —manipuladas quizá por demonios, quizá por poder eclesiástico corrupto: el archivo no zanja—. Se registra también que algunas traicionaron a alguien, y que hubo quien contempló confrontarlas y denunciar esa traición. En la Corona del Norte se anota, con letra dudosa, que a las brujas de Salem en este mundo se las llama “dancula”, y que la lucha contra ellas es activa y la amenaza real. Y consta, con tinta firme, que en este mundo se las quema en plazas públicas: la hoguera es tan cierta como el rayo.
Poco más consta, y todo huele a víspera. Quien sepa si el mar que traen en la piel es origen o condena, que lo deposite en el archivo: esta nota es leña que todavía no decide de qué lado de la hoguera está.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.