Bengala
Nota de artificio. La bengala es un artefacto de poder cronomante: permite viajar a través del tiempo y debe ser «disparada» en momentos específicos. El archivo la describe como objeto sagrado, capaz de teleportación en el tiempo y de dispararse hacia múltiples puntos temporales; también, más humildemente, de dejar señales. Su alcance no es corto: los registros le atribuyen viajes de al menos diez mil años, y en su casco van marcados caracteres árabes —aina, de hechicería alta— que anotan fechas como muescas de itinerario: 1055, 1120, 1870, 1886, 1889, 1901, 2046. De la de 1120 consta que alguien la portaba y la usaba; el archivo no dice quién.
Por dentro, fuego y un corazón como componentes funcionales, y una gema o núcleo que se declara peligroso y que puede apuntar a estrellas. Componente esencial para habilitar el viaje temporal, la bengala es también, como todo lo esencial, cosa que puede usarse o robarse. El registro vacila entre el singular y el plural: en algunos pasajes es la Bengala, única y sagrada; en otros existen «bengalas» o «fuegos de Bengala» que pueden ser apuntados y activados. Este cronista anota la duplicación sin resolverla: quizá el artefacto, viajando, se encuentra consigo mismo.
Poco más consta. Quien haya visto arder una, o sepa a qué estrella apunta la gema, que lo deposite en el archivo: esta nota es una mecha esperando fuego.
▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Lo que el archivo no fija, no se inventa.