Donde los caballeros, al doblar la esquina, dejan de mirar el cielo y empiezan a mirarse las espuelas: ahí, bajo los jamones colgados, empieza Florencia de verdad.
Presentación
A pocos pasos del Palacio del Prioreado —el de la cúpula y los seis priores que en el año mil trescientos se disputaban quién gobernaba la ciudad— se abre la puerta de la Buena Herradura. El archivo la sitúa en el arrabal del sur, hacia el río, allí donde el orden severo del Temple se queda atrás: pasando del orden del Temple, donde los caballeros miran sus espuelas, se entra en otra Florencia, la que no reza ni delibera, sino que come, bebe y apuesta.
El escudo lleva un león —el Marzocco de la ciudad— y la casa goza de buenos tratos con el gremio de posaderos y viñateros, de modo que nunca le falta vino ni razón para servirlo. Del techo cuelgan jamones; en los fogones hierven cacerolas enormes; al fondo se pisan las vides con los pies desnudos, y de la cocina salen pizzas y las llamadas gazas de pan sudado, hogazas que sudan el aceite y el calor del horno. Es comida de pueblo para parroquia de pueblo.
Y qué parroquia. Allí beben los cardadores de lana, reconocibles por los cuellos hinchados de bocio que les deja el oficio; en el umbral, los jugadores de dados y naipes echan la suerte a la vista de todos; y en la calle, sobre sus banquitos, los cambistas cuentan florines y vellones de cobre al paso de la clientela. La casa la gobierna una matrona enorme —la que todos llaman la madre de la taberna— y entre las mesas atiende Roberto, que conoce a cada parroquiano por su sed.
Por su puerta, antes o después, pasa toda Florencia que importa para quien busca dinero o noticias. No es casualidad que más de una empresa de los Héroes Invisibles se haya cocinado en estas mesas, entre el ruido de los dados y el vapor de las cacerolas, antes de salir hacia las torres o hacia el mar.
Vínculos
- Palacio del Prioreado — la sede de los seis priores, a pocos pasos
- Temple — el orden de caballeros que queda atrás al entrar al arrabal
- Héroes Invisibles — la comitiva que cocina sus empresas en estas mesas
- Roberto — el que atiende entre las mesas
- Luca — de los que frecuentan el arrabal del sur
Apariciones
- Florencia ~1300 — arrabal del sur, junto al río, cerca del Palacio del Prioreado
- Punto de encuentro y de chismes de los Héroes Invisibles
- Estampa del común florentino: cardadores, jugadores de dados, cambistas