Presentación
El laberinto está urdido con una ingeniería arcana que lo defiende por dentro:
- Conjuro de guerra: manipula la arquitectura, abre o disimula paredes
- Brumas mágicas: la visión se acorta a unos cinco pies en ciertas zonas
- Puertas_protegidas: más resistentes de lo normal; ceden sólo a un encantamiento de apertura forzado
- Telas de araña: peligro añadido en pasajes a oscuras
- Desconcierto direccional: tantas veces como no, el caminante toma el rumbo opuesto al que quería
- Barras de fuerza mágica: una jaula invisible que contiene al león
Construcción defensiva sofisticada. El cronista sugiere que fue levantada deprisa —acaso con magia de alto poder— para algún propósito defensivo. Pregunta abierta: ¿por quién? ¿Antes del asalto inicial al Temple o después?