Soluna

“De Soluna el cronista habla con la cautela del que ya no tiene aliento, y con la admiración del que aún no la ha perdido.”
Figura alta, cabello blanco al viento, arco templado en la mano derecha, carcaj a la espalda, dos lunas crecientes a ambos lados y una luna llena central que les corresponde y las contiene a la vez —la firma cósmica que cualquier lector entrenado reconoce sin que se la expliquen—. Vestimenta clara, casi de gasa, pies descalzos sobre la roca, paisaje montañoso lejano que el archivo trabajado con la paciencia del que sabe que el escenario importa tanto como la figura. El cronista no encuentra reparo. La mano supo lo que se le pedía.
Lo que es
Soluna —Sol-y-Luna, doble cuerpo en un nombre— es la deidad artífice de Torregrises: la que hizo el mundo material del primer ciclo de aquel mundo gemelo, usando para hacerlo la Gema de la Creaciónque corona la lanza de Minaya. Andrógina según las versiones más antiguas, mujer según las más recientes —y el cronista, por temperamento, conserva la indeterminación, que le parece más exacta que cualquiera de las dos resoluciones—. Su declaración programática, conservada por la tradición sin variación: “Soy mi propio plano.”
El acto creador
Convocó a los Reunidos —congreso de las potencias menores de Torregrises— para recibir los planos del nuevo mundo. Tomó la luz de la Gema y, en lugar de instalar un solo sol, la repartió en veinticinco. La decisión no es excentricidad: veinticinco es número cosmológico —doce y doce, más el centro silencioso— y Soluna lo sostuvo con la indiferencia con la que las artífices sostienen las decisiones técnicas.
La caída de los soles
Algunos de los veinticinco soles se corrompieron. Abusaron de los niños en las plazas —el cronista no detalla la mecánica del abuso porque no la conoce con la precisión que el oficio exige; la fórmula que el archivo conserva es esa, y Soluna actuó conforme a ella—. Los maldijo. Los desterró.Algunos —los más rebeldes— se transformaron en Bolas Rugosas Amarillentas, vagando todavía por los márgenes del cielo de Torregrises sin atreverse a volver al centro.
El cronista anota la decisión sin condenarla ni elogiarla: Soluna actuó como artífice, no como teóloga. Lo que hizo, lo hizo.Lo que pudo haber hecho de otra manera no figura en el archivo y por lo tanto no es asunto del cronista.
Los Monos Tremendos
Cuando los gases de Tiamat envenenaban el aire, Soluna conjuraba a los Monos Tremendos —simios alados que producían vendavales con el batir de las alas— para limpiar el cielo de Torregrises. La fórmula es práctica artificial pura: el viento contra el gas, la fuerza contra la corrupción atmosférica, el simio alado contra el dragón. El cronista admira la economía del recurso. Lo registra como ejemplo de la teología funcional que Soluna ejercía sin proclamarse teóloga.
Su parentesco con las otras artífices
Algunos doctrinarios proponen a Soluna como prototipo de las divinidades artífices que después aparecerán en otros mundos del cosmos —Faragod del rayo en Antiterra; Mithra del sol en Mediterraneum; Pelor en lo más reciente de Antiterra—. El cronista, por respeto a la cronología cosmológica que él mismo no acaba de dominar, no afirma el parentesco. Pero deja la posibilidad anotada. Las artífices, cuando aparecen, suelen aparecer en serie.
Vínculos
- Torregrises — su mundo de oficio
- Gema_de_la_Creacion — fuente material de la luz que repartió
- Minaya — portadora de la Gema en su lanza
- Los Reunidos — congreso convocado para los planos
- Bolas_Rugosas_Amarillentas — los soles caídos transformados
- Tiamat — el dragón cuyo aliento Soluna disipaba
- Sabas — rey de Torregrises, descendiente teológico distante
- Dietrus — druida maestro de la Sagrada Orden, custodio de la doctrina solunaria
- Faragod / Mithra / Pelor — posibles artífices hermanas en otros mundos
Apariciones
- Antes del primer ciclo de Torregrises — acto creador
- Reparto de la Gema en 25 soles — primer acto cosmológico mayor
- Caída de los soles, transformación en Bolas Rugosas Amarillentas — segundo acto, correctivo
- Conjuras de Monos Tremendos — actos defensivos recurrentes contra los gases de Tiamat
- Ciclo presente — su doctrina sigue siendo enseñada en la Sagrada Orden por Dietrus y otros