La Divina Comedia hecha edificio: cien metros de infierno, purgatorio y paraíso rematados por un faro que barre el cielo porteño. En el trazado oculto de las luces, la clavija del Río de la Plata — hermana austral del Salvo de Montevideo, contemporánea exacta del faro de Claromecó.
El edificio-faro
Levantado en 1923 sobre la Avenida de Mayo, el Palacio Barolo es un edificio construido como una cosmología: sus cien metros de altura, sus veintidós pisos y su estructura entera están calcados sobre la Divina Comedia del Dante —planta baja e infierno abajo, purgatorio en el fuste, paraíso en la cúspide—, y arriba de todo, coronándolo, un faro real que proyecta su haz sobre la ciudad. No es una torre de oficinas con un adorno: es una máquina simbólica rematada por una luz que gira. Su gemelo está del otro lado del estuario: el Palacio Salvo de Montevideo, obra del mismo espíritu, de modo que los dos faros se miran de orilla a orilla y encierran el Río de la Plata entre dos linternas encendidas.
La clavija del Plata
Puesto junto a la Operación Northern Lighthouse —el cableado oculto de faros que la gesta de las Malvinas de 1966 destapa—, el Barolo deja de ser una rareza arquitectónica y pasa a ser un nodo. La red que baja de las islas al faro de Claromecó y sube hasta Cape May y el hielo de Thule tiene, en el Río de la Plata, este par de torres: el Barolo y el Salvo, dos clavijas rioplatenses de la misma corriente. Y hay una simetría de fechas que el archivo no deja pasar: el faro de Claromecó es de 1922, el Barolo de 1923 — se encienden con un año de diferencia, como si alguien hubiera cableado la costa argentina de sur a norte en el mismo puñado de años.
Casa de otra gesta
El Barolo no es solo un punto en el mapa de las luces: es el centro de otra crónica. En la Buenos Aires de 1955 —septiembre del bombardeo de Plaza de Mayo y la caída de Perón— el palacio es la base de operaciones de la gesta porteña de los magos, la que se juega con los veintidós arcanos y las dignidades del zodíaco. Que el edificio-Comedia, con su faro en la cúspide, sea a la vez sede de esa hermandad de 1955 y clavija de la red de faros que se destapa en 1966 es una de esas rimas que el archivo cultiva: la misma torre de luz sirve a dos gestas separadas por once años, una que la usa de cuartel y otra que la descubre de nodo.
Vínculos
- Operacion_Northern_Lighthouse — la red de faros cuya clavija rioplatense es este palacio y su gemelo el Salvo
- Palacio_Salvo — el gemelo montevideano; la otra clavija del par rioplatense
- Faro_de_Claromeco — el faro contemporáneo (1922) de la costa bonaerense, otro nodo austral de la línea
- Circonio_Piedra_Azul — la materia que viaja por la red que este faro integra
Apariciones
- El edificio-faro — los cien metros según la Divina Comedia, coronados por un faro real; gemelo del Salvo de Montevideo
- La clavija del Plata — nodo rioplatense de la Northern Lighthouse; contemporáneo (1923) del faro de Claromecó (1922)
- Casa de otra gesta — base de la crónica porteña de los magos en 1955
Notas
El Palacio Barolo (Buenos Aires) y el Palacio Salvo (Montevideo) son edificios reales, obra del arquitecto Mario Palanti, contemporáneos entre sí y del faro de Claromecó; la diégesis los conserva verbatim, como conserva los demás faros y costas reales que la Northern Lighthouse inscribe como nodos. Su rol como base de la gesta de 1955 pertenece a la crónica porteña de los magos y aquí se lo registra solo en cuanto se cruza con la red de faros del descenso austral.