Fíjate si puedes sentir bajo la lengua una moneda. Ahí está.
Presentación
La moneda de Aión es el umbral de la Revuelta Egipciana: moneda antigua con la inscripción Aión en el anverso y un fénix en el reverso, emitida durante el segundo año del consulado de Antonino Pío, en las XIII calendas de agosto —la época habitual de la aparición de la estrella del lobo—.
El rito es exacto: se la siente bajo la lengua, se la escupe, se la mira, se la muerde con los colmillos. Se parte. Sale un gas con gusto de almendras amargas. Se pasa al otro lado.
Aión —el tiempo sin edad, el eón que no es el cronos que mide— y el fénix —el que arde y vuelve— hacen de la moneda una cifra doble del archivo: la moneda compra un solo pasaje, y es siempre de ida. La gesta conserva la advertencia de su espejo lejano: una presencia en un estuario de plata mordió una moneda imaginaria y sucumbió al humo del cianuro.
Vínculos
- Egipciana_Revolt — la gesta cuyo umbral es esta moneda
- Quamar — donde se forjan los astros plateados
- el Tiempo — Aión como su cara sin edad