
Presentación
Jefe de legionarios, martirizado en 287 en Auganum, Suiza. Trasladado con sus hombres desde el Alto Egipto hasta los Alpes, se negó a reprimir cristianos. Por esa negativa sus legiones fueron decimadas —uno de cada diez ejecutado— y después la legión entera fue inmolada; Mauritius murió último, sobre los cadáveres de sus seguidores. Es santo patrono de órdenes militares, incluidos los piqueros suizos que guardan al Vaticano.
En 1240 se encontraron su lanza, su espada y sus espuelas en la catedral de Magdeburgo. Esas armas integraron la regalía de coronación de los emperadores austro-húngaros hasta 1916. La catedral arrastra su propia crónica: allí fue enterrado Otto el Grande (975), y un fuego de viernes santo destruyó el edificio entero —ochenta metros por cuarenta— en 1207; se dijo entonces que “se la llevó el diablo”. Davos figura como otro lugar señalado en la memoria de San Mauricio.
Fuente primaria: Documento Skronamon (línea 15, personaje 19).
Vínculos
- Minborguen — luchó en legión del Sol Invictus; ambos quedan vinculados a las legiones romano-cristianas
- Axum — los legionarios de Mauritius provenían del Alto Egipto