Una estrella de nueve puntas; un león.
La diosa doble
Ianna es la diosa gemela: un lado pacífico y un lado combativo. El archivo la nombra la Leona y Reina de la Victoria, le da tres esferas —el amor, la guerra, la victoria—, dos signos —la estrella de nueve puntas y el león— y dos animales sagrados: el león y el halcón.
Su antigüedad excede al orden actual del culto: se la venera desde antes del Cisma de la religión empírea. La noticia que el archivo conserva de aquel tiempo es que Thalia Cristalia, paladina, fue la profeta que reunió los aspectos de diosas hermanas muchas veces rivales. Lo que hoy se adora como una diosa doble fue antes varias diosas enfrentadas, y alguien las juntó.
Un culto, dos órdenes
Su culto se sostiene en el Templo de la Espada y el Velo, que son dos órdenes en una:
- El Templo del Velo emplea sacerdotisas como cortesanas sagradas y consejeras de las grandes familias nobles. Imbuidas de la esencia de la diosa, trabajan el amor, la seducción, la sabiduría y la diplomacia: su tarea es tejer lazos entre las casas nobles y sostener la paz por influencia.
- El Templo de la Espada entrena a las hojas danzarinas —los danzarines de la hoja—, fuerza de élite contra la oscuridad ctónica, maestras del combate cuerpo a cuerpo con toda arma de filo. En la región se las conoce además como las guardaespaldas más buscadas: el archivo registra a quienes van al templo a mirarlas entrenar, y a las aspirantes que van a intentar calificar.
Que la misma diosa provea consejeras de alcoba y espadas de choque no es una anomalía del culto: es su tesis. Ianna es adorada por su capacidad de unir opuestos.
En la frontera
Río arriba, el culto llega adelgazado pero completo. Hay una capilla de Ianna en el último pueblo del Blackwater —ahí atienden “como a una hermana” a una danzarina hallada medio muerta contra la raíz de un árbol—, y hay una hoja danzarina sola en la banda que sube el río: formada en el templo de la capital, con una daga plateada con el símbolo de la diosa.
Su final está registrado y no del todo resuelto: ante el dragón del templo del domo, una de las danzarinas se despojó de la armadura y se ofreció como tributo, y la criatura, curiosa por la danza y la osadía, se la llevó bajo el altar. Fue devorada. El archivo no cierra cuál de las dos danzarinas fue.
De la advocación de la Leona sale también el nombre de una compañía: en el fuerte del legado, una danzarina destacada de Ianna reúne gente propia y la llama las Garras de la Leona.
El culto tiene además jurisdicción sobre lo prohibido: los ritos de los cultos antiguos del bosque, que el archivo describe hallados bajo tierra, son exactamente los actos que el templo de Ianna proscribe —por aberrantes y por lo terriblemente placenteros que pueden ser—.
Vínculos
- Culto_empireo — el culto al que pertenece
- Thalia_Cristalia — la paladina profeta que reunió sus aspectos, antes del Cisma
- Ammonar — la cabeza del culto
- Calefa — par empíreo
- Istreus — par empíreo
- Vala_del_Medioevo — la fase del mundo donde su templo doble está documentado
Apariciones
- Vala del Medioevo, el templo — las hojas danzarinas entrenando; las aspirantes que van a calificar
- Frontera del Blackwater, año 724 — una devota suya en la banda del río, con la daga plateada del símbolo; la capilla del último pueblo
- Frontera del Blackwater, el templo del domo — la danzarina que se ofrece como tributo al dragón
- Frontera del Blackwater, el fuerte del legado — las Garras de la Leona, la compañía que toma nombre de su advocación