
“Hay espejos donde se ve uno y hay espejos donde se ve lo que viene. El de Pleroma es de los segundos — pero conviene que el observador esté arrodillado y no de pie.”
La lámina lo fija en sala interior, gran disco de obsidiana sobre marco de piedra labrada con sellos rúnicos, en el corazón del Castillo del Prisma. Dentro del cristal —en vez del reflejo del observador— se ve un amanecer dorado sobre un mar lejano —el faro del Pleroma, el lugar de donde la luz divina emerge antes de derramarse—. Tres iniciados arrodillados ante el espejo en disposición triangular, hábitos blancos, negros y grises.
Vínculos
- Pleroma — concepto gnóstico mayor reflejado
- Castillo_del_Prisma — sede del espejo
- Papa Alejandro VI — autoridad bajo cuya jurisdicción el espejo opera
Casas del ciclo · ☯ Disco de obsidiana en el Castillo del Prisma que no devuelve el reflejo del observador sino el otro lado: un amanecer dorado sobre un mar lejano, el faro del Pleroma, el lugar de donde la luz divina emerge antes de derramarse. Espejo no de uno sino de lo que viene; ventana al hemisferio luminoso que contagia este mundo, abierta a tres iniciados arrodillados bajo la jurisdicción del Papa Alejandro. — glosa de Akala.