Presentación
El archivo no conserva su nombre. Lo que conserva es una boina, un guardapolvo de médico, una frase murmurada al pasar junto a una camilla y una carta que nunca llegó.
Lo habían visto antes, sin saber a quién estaban viendo: era el asistente de la sala de los capullos, el hombre de pelo corto que golpeó el pecho de un rubio en el altar como quien descarta una pieza que no sirve. Después, con los tres compañeros encadenados cabeza abajo en una sala de tortura de techo alto —el potro, la dama de hierro, los frascos, los dos túneles—, pasó cerca con la boina puesta y murmuró: «no puedo dejar que le hagan esto al sobrino de Falco», y guiñó un ojo. Pontiac lo compró en el acto: «Doc, soltame y te hago millonario». El hombre los soltó, les devolvió las cosas, tomó los billetes y pidió una sola cosa a cambio: «váyanse ya… y ahora pegame fuerte». Pontiac lo golpeó hasta dejarlo tendido bajo la camilla, para encubrirlo. Un doble agente sabe lo que necesita para seguir siéndolo.
Días después, cuando el grupo volvió a bajar y sonaron las alarmas, por los túneles llegaron corriendo dos siluetas: un tipo cabezón y un hombre de boina con un blaster en la mano. Las granadas de energía trajeron el techo abajo y los mataron a los dos. Recién entonces, con el humo, se supo a quién habían matado. Pontiac recogió el blaster todavía caliente —«ahora veo que nos salvaste más de una vez»— y le sacó la billetera. Adentro había una foto con su esposa y una carta sin entregar.
Ese blaster siguió disparando toda la gesta en manos de Pontiac. La carta, no. Sigue sin llegar a destino: el archivo la registra como deuda abierta, uno de los pocos cabos que el ciclo del Mundo Nuevo dejó sueltos sin excusa cósmica alguna. No hay portal ni eclipse que la explique — sólo una mujer en una foto que nunca supo por qué.
Ver también
- Danny De Sirio — a quien salvó por ser «el sobrino de Falco»; el que hereda su blaster y su carta
- Coronel Falco — el tío de Pontiac; el vínculo que movió al doctor a traicionar a los suyos
- Ray — el que arrojó las granadas de energía que lo mataron sin saberlo
- Genesis Foundation — la casa a la que servía y traicionaba a la vez
- Sasha — una de las tres liberadas por él
Capa interna [R]
No diegético; el dispositivo de la mesa, fuera de la lectura pública.
- Ref.: S4b (aparición como asistente de la sala de los capullos; la liberación: «no puedo dejar que le hagan esto al sobrino de Falco», «y ahora pegame fuerte»; la muerte bajo las granadas: «el de la boina era el doctor doble agente que los había salvado, amigo del coronel Falco»; la billetera con la foto de la esposa y la carta).
- [¿nombre?]: el transcript da «Docultra», garbleado; no se reconstruye. El archivo lo registra por su boina.
- Cabo suelto declarado: la carta sin entregar queda pendiente en manos de Pontiac y nunca se retoma en las sesiones restantes. La mesa registró el peso del episodio en voz alta («es una experiencia de vida… es un poco grave»): el grupo mató a su propio salvador por no reconocerlo.