
Daevro, la figura encarnada.
Presentación
Llamado el Príncipe Rojo, fue voz de aquella partida de impostores que se hicieron pasar por emisarios de las emperatrices de Constantinopla, enviados —decían— a juzgar a la Dame du Carcas en la frontera del Cáucaso. La crónica lo cuenta entre los demonios menores, monstruo de poca jerarquía bajo apariencia de legado.