La mano dejó por testimonio una sola esfera de latón: aguja, tornillos y una graduación de cien pasos para medir lo que no se ve. No marca presión ni vapor, por más que así lo diga su carátula; marca el tiempo, y quien sepa leerla sabrá cuánto falta o cuánto sobra.

Esta entrada del archivo está en construcción. El cronista aún no ha desplegado su contenido completo; lo que se conserva por ahora son las referencias que otras fichas hacen a ella.

Referencias entrantes

Esta entrada es mencionada desde:


Si llegaste aquí buscando información sobre Cronomancia, las fichas listadas arriba contienen el contexto donde aparece. Cuando el cronista expanda esta entrada, su contenido aparecerá en este lugar.